La construcción perdió la prestancia que antiguamente poseía al serle suprimida la segunda planta El municipio de Agolada conserva en el lugar de Sesto, parroquia de San Ciprián, los restos de una torre que, por haber sido desmochada en el siglo XX, pasa desapercibida a los ojos del visitante. Su imagen es desconocida y los pormernores arquitectónicos no fueron estudiados, conociéndose sólo escasas noticias, motivo que, unido a su importante armería, creemos la hace merecedora de ocupar un espacio en estas páginas. Desde su planta alta debía contemplarse una panorámica de amplios horizontes, sembrados de campiñas y arboledas, espacios de singular belleza que aún conserva nuestra tierra de Deza.
10 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.La torre de Sesto orienta sus caras, siguiendo la tradición antigua, a los cuatro vientos o puntos cardinales, razón por la que en muchos lugares fueron conocidas estas construcciones por el nombre de «torre de los cuatro vientos». Sus recios muros están levantados sobre una planta cuadrada con materiales de las inmediaciones, en especial la piedra pizarrosa usada en los aparejos construidos en mampostería, presentando en los esquinales y perímetro de vanos bloques de granito formando sillares. Materiales reutilizados El edificio constaba anteriormente de bajo y dos plantas, habiéndole sido suprimida la última en el siglo XX (según tradición oral, para aligerar la excesiva carga que soportaban algunos muros) siendo construida a su lado una casa terrena, que fue utilizada como escuela, en la que pueden apreciarse los diversos materiales de la antigua torre y un tramo de cornisa. Estas obras motivaron la eliminación del escudo de armas que fue apeado de su lugar originario. La fachada de poniente presenta escalera de un tramo adosada al muro que desemboca en un amplio patín descubierto, con suelo pavimentado de losas irregulares. Ambos elementos están asentados sobre macizo y carecen de antepecho.