La pastelería Mimela lanza un chocolate especial fabricado en un molde con los emblemas estradenses: la Farola y la Rapa
14 feb 2025 . Actualizado a las 05:00 h.A Estrada ya tiene su propia tableta de chocolate. Es obra del pastelero Antonio Sanmartín Chao, que acaba de lanzarla como una especie de homenaje a su pueblo y a los emblemas «que nos acompañan desde cativos».
La pastelería Mimela, que ya había triunfado con una tableta dedicada al Pazo de Oca —el principal reclamo artístico del municipio—, ha querido ahora rendir su dulce tributo a otros dos elementos que los estradenses reconocen como propios. Uno es la mundialmente reconocida Rapa das Bestas de Sabucedo. El otro, menos mediático pero muy simbólico, es la Farola.
La elección de los elementos que aparecen en el molde con el que se da forma a esta singular tableta de chocolate ha tenido su historia. «A idea xurdiu hai un ano. Tiñamos a tableta do Pazo de Oca, pero queriamos sacar outra tableta simbólica da Estrada, así que fixemos unha pequena enquisa sobre cales eran os elementos cos que máis se identificaban os estradenses, os emblemas mais senlleiros», cuenta Antonio Sanmartín. «Case todo o mundo dixo a Rapa, a Farola e a Casa do Capón», explica. Así fue como el pastelero le trasladó al dibujante Xaquín Blanco Chao el encargo de hacer un diseño que incluyera las bestas de la Rapa, la Farola situada en el centro de la plaza homónima y la Casa do Capón o Casa do Escobeiro, que preside ese espacio.
La ilustración fue remitida a especialistas franceses para convertirla en un diseño en 3D del molde prototipo para la nueva tableta. «É un proceso cun importante custe económico e máis longo do que a xente cre. E en metade del xurdiu a polémica sobre a Farola, coa votación sobre o seu futuro», cuenta el pastelero aliviado con el resultado final.
La tableta se presenta en una caja especial con la misma ilustración fabricada en el País Vasco. Pero, como casi siempre, lo más importante está en el interior. «Unha tableta especial require un recheo especial. Esta ten chocolate negro, unha primeira capa de tofe e caramelo de chocolate tostado e outra de crema de abelá con anacos de follado de manteiga», explica el pastelero. En su acabado la tableta incorpora además los colores verde y rojo en alusión a la bandera del municipio. Desde ahora, no habrá forma más dulce de presumir de estradensismo.