Las dos comarcas perdieron el año pasado 945 vecinos que fallecieron

El número de muertos supera en 564 el número de nacimientos en la zona


Lalín / la voz

Las cuentas no fallan y el saldo vegetativo negativo continúa creciendo año a año en la zona dejando concellos en situaciones dramáticas y con un número de nacimientos anuales para los que sobran los dedos de una mano. Es el caso de Cerdedo donde el pasado año solo nacieron dos pequeños o el de Dozón, que registró cuatro nacimientos.

En el caso de Cerdedo, ahora la cifra se incrementará al poder sumar los de Cotobade, después de la fusión de municipios. Los concellos continúan haciendo esfuerzos por mantener la población y luchando con el creciente envejecimiento de población y, como consecuencia de este, el un importante número de vecinos que fallecen.

El Instituto Galego de Estadística cifró en 945 el número de defunciones que se produjeron el pasado año en los concellos de las dos comarcas. Son 385 en Tabeirós-Terra de Montes y 560 en la comarca de Deza.

Son menos que los registrados en 2015, en el que se contabilizaron 979, en cambio nacieron aquel año muchos más que en 2016 con lo que el crecimiento vegetativo negativo es más alto que el año anterior. Murieron 564 vecinos más de los que nacieron.

En la comarca de Deza de los 560 que murieron el año pasado, 278 eran hombres y 282 mujeres.

Por concellos fueron 41 en Agolada, donde la cifra de decesos fue mayor entre las mujeres, 25 frente a dieciséis hombres. En el municipio de Dozón los números se igualaron. Se registró el fallecimiento de veinte personas, diez hombres y diez mujeres, mientras que en el Concello de Lalín fueron 233, 120 hombres y 113 mujeres.

En Rodeiro también fue mayor el número de hombres fallecidos, fueron 30 frente a 24 mujeres, que suman un total de 54 bajas. Silleda vio reducido su censo por defunción en 116 personas, 55 mujeres y 61 hombres y Vila de Cruces en 96. De estas 55 eran mujeres y 41 eran hombres.

En Tabeirós-Terra de Montes, de las 385 personas fallecidas a lo largo del pasado año, la mayor parte lo hicieron en A Estrada. El concello perdió 286 vecinos por deceso, 146 mujeres y 140 hombres.

Cerdedo registró en ese mismo período 26 defunciones, las de quince mujeres y las de once varones, mientras que en Forcarei fallecieron ese año 73 personas, 35 féminas y 38 hombres.

El IGE aclara que los datos fueron recogidos según el concello de residencia tanto de los nacidos como de los fallecidos. Eran los datos provisionales que se daban a conocer en el día de ayer.

Y aunque duela la comparación, si el año pasado en Deza nacieron 381 niños, en 1975 vinieron al mundo 598 en Deza y 406 en Tabeirós-Terra de Montes, 389 en Agolada, 47 en Rodeiro, 144 en Silleda, 94 en Vila de Cruces, 31 en Cerdedo, 312 en A Estrada, 63 en Forcarei, 261 en Lalín y 13 en Dozón.

En el 2016 disminuyó la cifra de niños respecto al ejercicio anterior

Los niños son una alegría y su presencia es cada vez más escasa en muchas aldeas y parroquias a lo largo y ancho de la geografía de las dos comarcas. Salta a simple vista y solo hay que ver los números de las matrículas escolares. Y aunque en las guarderías este año apreciaron un aumento de pequeños, no son los números del último año, en el que en la zona bajó el número de nacimientos respecto al año anterior, Fueron 381 nacimientos frente a los 457 del 2015.

En Deza vinieron al mundo 255 pequeños y 126 en la comarca de Tabeirós-Terra de Montes.

Los motores demográficos continúan estando en Lalín y en A Estrada. Sobre todo en Lalín donde, pese a tener menos población que A Estrada, sumó más niños. Nacieron 136 frente a los 111 que se registraron en A Estrada.

Son más del doble de los nacidos en Silleda, que ocupa el tercer puesto del ránking con 55 pequeños. Le siguen 38 en el municipio de Vila de Cruces, catorce en Rodeiro que supera con creces a Agolada pese a que ambos concellos tienen una población similar. Son ocho en Agolada, cuatro en Dozón, dos en Cerdedo y trece en Forcarei.

Lalín tuvo un saldo vegetativo negativo de 97 y fue de 175 en A Estrada

Las campañas de empadronamiento en las que se emplean con ahínco en concellos como es el de Lalín o el de Silleda intentan compensar la pérdida de población derivada de un crecimiento vegetativo negativo cada vez más alto con el empadronamiento de nuevos vecinos.

Todos los concellos de la zona continúan teniendo un saldo vegetativo negativo. El mayor se sitúa en el municipio de A Estrada con un menos 175 personas, la diferencia entre nacimientos y defunciones. En Lalín fallecieron 97 personas más de las que nacieron. En Agolada el saldo vegetativo se situó en menos 33, en Dozón en menos 16 y en Rodeiro en menos 40.

En Silleda la resta da menos 61 y en el municipio de Vila de Cruces menos 41. A los menos 175 que se registran en A Estrada, hay que añadir un saldo vegetativo de menos 60 en Forcarei y de menos 24 en el municipio de Cerdedo en 2016.

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