«Para nós, non se trata tanto do valor ecónomico senón do sentimental; vimos crecer esas eguas»

M.????G.

A ESTRADA

Luis Obelleiro perdió dos yeguas y un potro en la matanza de caballos de la semana pasada en Cimadevila. Ayer todavía no se explicaba lo ocurrido y no ocultaba su profundo malestar. «Colléronos e encerráronos entre uns muros no medio das casas e con cuchillos abríronlles as barrigas ata que morreron», explicó. Él lo tiene claro. Fue una acción planificada y en la que tuvieron que participar cinco o seis personas. Es consciente de que los equinos en estado semisalvaje pueden causar daños en fincas y huertas. Pero insistió en que nadie le dio aviso de que esto pudiese estar pasando y aún en ese caso no comprende la monstruosidad de abrir a estos animales en canal. Ayer no quiso cuantificar las pérdidas en euros. Aseguró: «Non se trata tanto do valor do diñeiro, senón do valor sentimental. Nós vimos nacer e crecer a esas eugas». Junto con otros cuatro particulares, Obelleiro se sumará a la denuncia conjunta que presentarán en A Estrada los responsables de la Rapa. En Campo Lameiro, la matanza no ha pasado inadvertida para nadie. Y aunque no ha aparecido nadie que haya visto, oído o sabido algo sobre este suceso, sí hay voces muy críticas con ellos. «Hai que ter moita frialdade para facer iso. É unha animalada», sentenció un vecino de la parroquia.