Todos los municipios de la zona celebran estos días la llegada del otoño con magostos en cada esquina. El récord de consumo de castañas asadas seguramente lo batió ayer A Estrada. Varios colegios e institutos programaron actividades para acompañar la ingesta masiva de castañas. En el IES Número 1 los estudiantes midieron sus habilidades en juegos populares como la rana, el aro, la llave, los zancos o las carreras de saco. Justo enfrente, el instituto Antón Losada hacía lo propio mientras los alumnos del colegio de O Foxo se afanaban en buscar la «castaña dourada» en un juego de pistas celebrado en el centro. En O Foxo tampoco faltaron las castañas, la música ni la decoración ambiental. Para la noche estaba previsto un magosto en la zona de vinos de A Estrada y otro en Quireza (Cerdedo).
El CEIP Manuel Villar Paramá puso la nota de originalidad con la celebración de un «magosto medieval» con motivo del 800 aniversario de la aparición del Cantar de Mío Cid. Además de la clásica degustación de castañas hubo juegos de origen medieval, como la lucha de caballeros, el asalto al castillo, la pesca o el tiro con arco. También se realizó una exposición de productos típicos del otoño. Por su parte, el CEIP Cabada Vázquez de Codeseda organizó juegos, con una «carrera inteligente», en la que los escolares tenían que ir pasando una serie de pruebas relacionadas con el magosto. Tras elegir el grupo ganador todos disfrutaron de castañas asadas, con la colaboración de los alumnos de sexto tanto para su preparación como para el reparto.
El entorno del santuario de A Saleta fue escogido un año más por el colegio María Inmaculada para el magosto. Fueron más de trescientos alumnos desde segundo de infantil a segundo de bachillerato los que participaron en la jornada lúdica, tras una semana de trabajo en las aulas, con exposiciones y muestras de frutos del otoño.
En la residencia de Vila de Cruces, en Botos, Rodís, Bermés o Doade también hubo ayer magosto.