Bromas de A Estrada y Cerdedo

F. S. CORDÓN

A ESTRADA

CIMA DE VILA | O |

19 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

EL PASADO sábado, a las 14.40 horas, en una tasca estradense se reproducía una situación muy habitual, entre contertulios o quizá entre amigos de vinos, en la que un comentario insustancial medio en broma de uno generó advertencias medio en serio por parte de otro. El primero, olvidando quizá que está inventado desde hace año y medio eso de la memoria histórica, y que eso sirve para algo, empezó a meter en la discusión trivial las palabras «fachas» y «rojos». Estaba de broma. Un oyente le acabó sugiriendo que midiera sus palabras, porque el «bol1o no necesita más horno». En síntesis, le comentó que le podrían hacer tragar comentarios supuestamente radicales que, desde 1980 más o menos, dejaron de tener transcendencia, significado o consecuencias. El buen hombre no lo pensó mucho, y cambió de tercio. Era en A Estrada, y no quiero imaginarme que en Cerdedo, donde también han pasado veinteseis años desde 1980, anden con más cuidado con esos comentarios, bromas o juegos. Ciertos homenajes, si dividen o meten miedo a gente unida desde hace un cuarto de siglo, sólo valen para intereses ocultos, que no lo son.