Huele a «noite das cancelas»

F. S. Cordón A ESTRADA

A ESTRADA

Pulso local | A Estrada mantiene la vieja tradición

17 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Unos años con mayor intensidad y otros con sólo algunos jóvenes implicados, el municipio estradense mantiene viva la vieja tradición de la noite das cancelas . Seguro que la costumbre no es exclusiva de esta tierra, ni se originó en la época en que comenzaron las rapas, pero los estradenses llevan muy dentro, desde hace muchas décadas, la traviesa diversión de la noche de San Juan, una vez que se acaban las hogueras y todos pasan a dormir. Este año, y cuando falta menos de una semana para la noche gamberra, huele mucho a cancelas, y no sólo porque en los últimos años surgieron muchos fans de esta tradición. Sobre todo en los ambientes juveniles, los que quieren incorporarse están interesándose estos días por las mejores faenas que pueden programarse. La zona de Vea y Santeles fue siempre pródiga en imaginación en torno a las cancelas. Como suele ocurrir, algunos se pasan, y hubo casos de víctimas que advirtieron que, para el próximo año, dormirían fuera de las casas -casi siempre rurales- con las escopetas. Es de suponer que apuntando a la nubes. En la zona de Arca, la noite das cancelas también es una constante desde hace años aunque haya obsesión por una misma víctima, y en las aldeas más próximas a la villa ocurre otro tanto, pero con muchas alternativas. Los asaltantes siempre buscan algo simpático, que no cause daños pero que moleste y se recuerde. Pueden llevarse un arado, y colgarlo de un árbol en la aldea más próxima como si fuera un cuarteto, o trasladar toda una colada tendida para que se seque durante la noche al palco de las fiestas más próximo. La resignación silenciosa de las víctimas es el mejor remedio. Si protestan en forma no adecuada, tendrán visita las noches de San Juan durante años.