SIN SODA | O |
14 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.LOS NÚMEROS no dejan lugar a dudas. El frío, por lo menos en A Estrada, une a las parejas. Las estadísticas así lo reflejan. El mes de mayo del año pasado fue el que registró más nacimientos. No hay que ser un lince para adivinar que el fin del verano y el descenso térmico otoñal despiertan los instintos maternales y paternales de los estradenses. O eso o la matemática pura, porque más de uno ha confesado que la procreación ha sido premeditada para poder sacar el bebé a paseo con la llegada de la primavera. En todo caso, salvo para los astrólogos, el mes de nacimiento es lo más intrascendente. Lo importante de verdad es la recuperación de los nacimientos. En el 2000 hubo una auténtica crisis de bebés. Quizás fuese cuestión de economía. O el miedo a las profecías del fin del milenio. Pero todo eso es agua pasada. Ahora, los estradenses se han vuelto a poner a la faena. Han conseguido mantener la respetable cifra de 150 bebés por año durante los últimos tres. Puede que no sea un baby bum pero, en vista de las ayudas oficiales, es todo un atrevimiento. Lo que anda descompesado es el reparto de sexos. Hay 1.300 mujeres más que hombres. La solución árabe es una opción. Pero a algunas no nos convence.