La Virgen se queda en tierra

A ESTRADA

SIN SODA | O |

24 sep 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

EN LA PARROQUIA estradense de Lamas andan los ánimos muy picados por culpa de una Virgen. La santa no tiene la culpa de nada. Ella se limita a posar con su cara sonrojada, su bastón de peregrina y su pintura desconchada. La culpa es de los vecinos, que la miman demasiado. La Virgen fue concebida en el siglo XVIII y hoy es ya una anciana. Los vecinos le tienen tanto cariño que no soportan la idea de separarse de su lado. Para no exponerla a un robo la han alejado de la iglesia. La llevan de casa en casa y la tienen bien vigilada. Sólo el día de la fiesta aceptan sacarla un rato. Deslumbra en la procesión y luego vuelve a su casa. Una vez, la Virgen tuvo un permiso y estuvo en el Museo. Era en el de A Estrada, que ese estaba más cerca. Ahora su fama ha crecido y la reclaman para Pontevedra. La sala de exposiciones provincial ofrece una buena recompensa. Se ofrece a cuidarla bien y a restaurarla antes de devolverla. Algunos vecinos se animan por verla luego perfecta, pero otros quieren retenerla a su lado porque tienen miedo de que no vuelva. Son como una familia, con sus rencillas internas. Las han solucionado, pero la Virgen se quedó en tierra.