EL CRISOL | O |
05 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.ALGO escuché en los últimos días sobre desencuentros y desaveniencias entre ediles del grupo de gobierno de A Estrada en torno a una propuesta, de alguno de sus miembros, para cubrir cinco o seis plazas vacantes en la plantilla de trabajadores y funcionarios del Concello. Al tratarse de puestos sin cubrir, y creados en su día, no cabrían muchas críticas a la lógica pretensión de contratar trabajadores para esas plazas, presuponiendo que son necesarias esas personas para que la función municipal sea más efectiva y los servicios funcionen mejor. Sería lógico contratar -no es el mejor ejemplo-?a dos trabajadores para que no fuera preciso privatizar el punto limpio. Al Concello le costaría 40.000 euros al año pagar a esos dos empleados, y se ahorraría los 95.000 que costará la privatización. Cubrir cinco plazas le costará al Concello casi 100.00 euros al año. Tampoco es mucho pero uno se pregunta para qué tenemos en las oficinas municipales a 16 ó 18 trabajadores del plan Labora. Es cierto que no cuestan nada a las arcas municipales, pero alguien les colocó en puestos y oficinas de forma que, ahora, es necesario tener cinco funcionarios más.