Playas fluviales

F. S CORDÓN

A ESTRADA

El CRISOL | O |

16 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

CONFIESO que no fuí el primero en considerar una broma, hace cinco o seis años y en verano, la historia de una gran culebra, con cabeza casi de jabalí, que había decidido poner un poco de orden animal en las orillas del Ulla. Aunque la posibilidad de la existencia de tal bicho fuera mínima, por unos momentos me imaginé en uno de esos baños fluviales que tanto aprecio, en los que nadas como una rana, dejando fuera sólo media cabeza, sin que agua se mueva a tu alrededor, bebiendo si tienes sed con un solo movimiento de mandíbula y pensando, además, que te estás quitando el sudor de la mañana, y te lavas sin acudir al cuarto de baño. Y en eso, sientes los colmillos de la boa-jabalí enganchados a un miembro inferior, tirando para abajo. Me situé, siempre que quise recrearme con esa situación, en la playa fluvial de Pontevea, en la orilla estradense. El otro día descubrí -ya era hora- la otra gran playa fluvial en el Ulla estradense, la existente en la zona de O Areal. Es un espacio casi idílico, aunque falta, como en el caso de Pontevea, un acondicionamiento adecuado de la zona de baño. A Estrada tiene la costa a casi 40 kilómetros, a casi una hora. Entiendo que el Concello bien podría proyectar alguna mejora en estas playas fluviales y potenciarlas. Medio Ambiente quizá no ponga obstáculos si la actuación respeta el cauce, el entorno y las normativas.