Fiestas para promocionarse

PEDRO BERMÚDEZ

A ESTRADA

NINGÚN estradense está legitimado para criticar el trabajo y los esfuerzos de una comisión de fiestas si no se integró, alguna vez, en una de ellas. No es precisamente una tarea agradable estar gestionando o buscando, durante ocho o diez meses, atracciones y actividades para cinco días lúdicos, con la necesidad añadida de tener que meterse en todas las casas y comercios para buscar ayudas económicas. De todas formas, sí cabrían opiniones y valoraciones con matices constructivos siempre que las fiestas no acaben de gustar. En cualquier caso, los organizadores de unos festejos patronales no deben pensar solo en buscar atracciones y alicientes que se queden en un ámbito localista y dirigidos a contentar a unos sectores determinados de la población. Las fiestas patronales deberían ser entendidas también, en gran medida, como una ocasión única para promocionar una localidad o un municipio fuera de sus fronteras territoriales. Las celebraciones de San Paio de este año duraron cinco o seis días, pero no ofrecieron el más mínimo atractivo para que muchos jóvenes o adultos de Silleda, o Cuntis, se animaran a desplazarse hasta A Estrada, aunque sí lo hicieran otros que ya suelen buscar divertimento en la villa estradense durante los fines de semana. El mayor aliciente que pueden presentar unas fiestas patronales es un concierto musical de peso . Sólo los comentarios previos y las expectativas que despierta esa atracción ya hace que en todos los municipios limítrofes se hable durante días de los festejos. A todo ese trabajo para organizar unas buenas fiestas patronales hay que ponerle una guinda musical de prestigio. A mayores, cabe alguna verbena clásica .