FÚTBOL SALA El Enredo resuelve el golaverage particular al superar los tres goles de renta logrados por el Manzaneda El Enredo-Acibro dió un paso de gigante hacia la permanencia en la primera nacional A, al doblegar al Manzaneda por un contundente 5-0. Los estradenses rompieron su mala racha en un partido en el que no dieron muestras de debilidad. La criticada pareja arbitral pasó inadvertida. Las pancartas que lucían en Coto Ferreiro,« A Estrada capital do roubo arbitral», fueron a la postre efectivas.
20 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La garra, la constancia y el saber estar fueron claves en el periodo inicial. El gol se hizo de rogar pero el Enredo no perdió la calma y con paciencia esperó la ocasión para situarse en franquicia. José Antonio, que se encontró con el palo en un lanzamiento anterior, fue el protagonista de iniciar la algarabía en el pabellón del Coto Ferreiro. Su tanto al filo del descanso permitió respirar a una grada que no había ganado para sobresaltos con las numerosas ocasiones erradas por los estradenses en el primer acto. Los árbitros, por aquel entonces, ya pasaban desapercibidos. La vuelta a la pista no pudo ser más afortunada, Capi, debutante ayer, alojaba el esférico en las mallas y hacía estallar el júbilo de los aficionados. El tanto, contra lo esperado adormiló a los estradenses y el Sporting Manzaneda por medio de Carlitos gozó de una ocasión immejorable para meterse de lleno en el partido. Por suerte, el balón se fué fuera. El susto despertó del letargo al Enredo-Acibro. El colectivo que dirige Rodrigo Feijó siguió a lo suyo y con tres nuevos tantos de José Antonio, Marcos y Capi, de doble penalti, sentenció el partido. Un triunfo muy justo.