De la feria a la cazuela

XOSÉ GARCÍA ARZÚA

A ESTRADA

Arzúa celebró su tradicional mercado de capones con una destacada afluencia de público Los arzuanos celebraron un año más su tradicional feria de capones. En Arzúa, los cebados se cotizaron entre 84 y 96 euros (14.000 y 16.000 pesetas) el par; y 36 y 60 euros (6.000 y 10.000) la pareja de los de corral. No faltaron además los premios para las mejores piezas.

23 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

La feria de diciembre en el municipio de Arzúa es un clásico desde tiempos inmemoriales. A los típicos puestos de pulpo se une en estas fechas el cacareo de los gallos de corral y la presencia hermosa y sugerente de sus hermanos sin pluma. Las bocas de los feriantes pasan sin preámbulos del reclamo vociferante al regateo sibilino. Y es que en navidades hay que llevarse la pareja de capones a la cazuela como mandan los cánones en estas fechas del año. En Arzúa, los cebados se cotizaron entre 84 y 96 euros (14.000 y 16.000 pesetas) el par; y 36 y 60 euros (6.000 y 10.000 pesetas) la pareja de los de corral. Como en todas las ediciones se repartieron un total de 360 euros (60.000 pesetas) entre los mejores criadores, que se dividieron en tres premios para las categorías de corral y sin pluma. En la primera ganaron Andrés Gamallo, de A Estrada; Josefa Tajes, de Piloño, en Vila de Cruces; y José Manuel Costoya, de Santa María de Melide. En los capones sin pluma, los mejores criadores fueron todos del ayuntamiento de Arzúa: Luisa Penas, de Ribadiso; Manuel Freire, del lugar de Tronceda, en Viñós; y Aurora Bravo, de Brandeso.