San Xurxo de Cereixo, en A Estrada, sigue recibiendo las ofrendas y ruegos de los agricultores como valedor de animales y cosechas Ante una vaca enferma o un cultivo perdido no todo pasa por acudir el veterinario o al técnico agrónomo. Antes de existir estas profesiones regladas ya había alternativas asentadas en la fe y en el favor de la providencia. San Xurxo es el gran valedor secular para los males de las haciendas, los cultivos y los animales. En tiempos como los que vive el sector agrario, cuando el test prionic se vende como garantía, hay quien acude a su santo valedor para preservar su cabaña y sus cultivos. El santuario de san Xurxo de Cereixo (A Estrada) es uno de esos puntos de encuentro para ofrendas y rogativas. Para poner remedio al mal.
02 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Como cada año, ocurrió el pasado domingo. El santuario asentado en Cereixo registró tiempos con mayor concurrencia de devotos pero la merma va pareja, también, a la caída en la dedicación agraria. Mientras los laboratorios investigan sobre el mal de las vacas locas, los gobiernos tratan de evitar que la fiebre aftosa vuelva a arrasar en las cabañas, la tradición, la fe y la pura necesidad de soluciones se convierte en procesión de romeros hacia el santuario estradense. El párroco recuerda la tradición valedora de San Xurxo sobre las haciendas pero hace hincapié en el ejemplo del santo como referencia clave a seguir por los fieles, referencia a creer en la resurrección de Jesucristo. Los romeros y fieles siguen con atención la predicación pero ya rezaron a cada uno de los santos, ya adquirieron las octavillas que recogen su figura y sus oraciones y ya frotaron sobre las imágenes las varas de guiar el ganado, las propias octavillas y diversos objetos. Unos lo hacen porque creen profundamente en la intercesión del santo, otros porque nunca está de más y otros por puro ritual. Pero centenares de varas do gando se alzan a lo largo de la mañana sobre los santos y van a parar a las haciendas tras tocarlo.