Activan un plan para controlar el metano en granjas de vacuno

Xosé María Palacios Muruais
XOSÉ MARÍA PALACIOS REDACCIÓN / LA VOZ

DEZA

Miguel Souto

El proyecto Greenlow trabajará con explotaciones de Galicia y del norte de Portugal

14 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Controlar el metano que se produce en una explotación ganadera de vacuno es el propósito con el que nace el proyecto Greenlow Pecuaria, presentado recientemente en Lugo. La iniciativa tiene como investigadora principal a Cristina Castillo, catedrática del Departamento de Patoloxía Animal de la Facultade de Veterinaria del campus de Lugo (USC) y cuenta con la participación de instituciones de Galicia y del norte de Portugal, que son los territorios en los que se trabajará. El control del metano, un compuesto de carbono e hidrógeno cuya fórmula es CH4, tendrá repercusiones desde el punto de vista ambiental, pero también ayudará a las explotaciones a ser más eficientes, como recalcó la citada catedrática.

Los trabajos del proyecto comenzarán con la toma de datos en explotaciones. En Galicia, precisó la docente, será la Asociación Galega de Cooperativas Agrarias (Agaca) la que facilitará en cuáles se trabaja. Los datos variarán de unas explotaciones a otras, ya que influyen numerosos factores. Unos son propios de la explotación: por ejemplo, la raza a la que pertenecen las reses, el perfil de los animales —vacas viejas o novillas, secas o en producción, por ejemplo— o la alimentación que se les da. En otros, en cambio, influyen cuestiones internas: el clima o las condiciones geográficas, por ejemplo. La alimentación es un apartado al que se dará importancia, porque, aclaró la catedrática, ajustar las dietas de las reses puede ser una medida eficaz para que se produzca menos metano.

Los datos se tomarán con unos medidores específicos —sniffers— y se emplearán también herramientas de inteligencia artificial. Cuando se hayan obtenido los datos, se confrontarán para explicar por qué varían de unas explotaciones a otras y qué factores internos o externos pueden influir. Con todo ello, avanzó Cristina Castillo, se buscará de qué modo se puede ayudar a los ganaderos, teniendo en cuenta que el fin último es mejorar la eficiencia de las ganaderías.

«Los ganaderos no son chivos expiatorios», subrayó la investigadora. Frente a las voces que alertan de posibles problemas por emisiones de metano a la atmósfera procedentes de explotaciones, Cristina Castillo defendió la importancia de la ganadería recordando su importancia económica y su función en la prevención de incendios por el terreno que limpia y está productivo cuando pasta.

Tan importante es el papel de los ganaderos, insistió la catedrática, que pensar en la supresión total de las emisiones de metano resulta sencillamente imposible. Lo que, por el contrario, se busca con el proyecto es que se controlen y se minimice el metano que se produce porque «es un desperdicio de energía».

Datos para compartir

Por otro lado, se trata, como destacó la catedrática, de un claro ejemplo de investigación aplicada por el fin que se persigue y por la forma en que se manejarán los resultados. Por un lado, se quiere ayudar a las explotaciones de ganado vacuno a ser más eficientes. Por otro, los datos se incluirán en una base, se trasladarán a las entidades que colaboran y se expondrán en congresos y en simposios, de modo que tengan la mayor repercusión posible en el sector primario.

Una investigación que es también una defensa del trabajo de los veterinarios

«Es hora de que los veterinarios tomemos un papel activo». Así se expresaba Cristina Castillo sobre el enfoque que se le dará a esta investigación, que se concibe como un proyecto pensado por y para los ganaderos. La catedrática del campus lucense afirmó que todo el equipo investigador estaba formado por veterinarios y que el conocimiento profesional de estos permitiría llegar a conclusiones realistas.

En ese sentido, destacó que los rumiantes no solo proporcionan alimentos sino que su trabajo ayuda a cuidar el medio ambiente, aunque suponer que las emisiones de metano podrán desaparecer completamente parece más bien imposible. Castillo recordó que en una investigación como esta se tendrían en cuenta las características fisiológicas de los rumiantes. «Ir contra eso es ir contra la naturaleza», afirmó.

Por su parte, la rectora de la USC, Rosa Crujeiras, también alabó, en la presentación del proyecto, el contenido de Greenlow Pecuaria, que va más allá de una simple investigación y pretende ofrecer soluciones reales a las explotaciones ganaderas en problemas concretos. También destacó que en este proyecto el equilibrio territorial y el respeto ambiental están muy presentes.

El proyecto Greenlow tiene fondos del programa Interreg (Unión Europea) para su financiación, que asciende a 796.000 euros, y los trabajos de la primera fase llegarán hasta el 2028. El proyecto Greenlow tiene fondos del programa Interreg (Unión Europea) para su financiación, y los trabajos de la primera fase llegarán hasta el 2028. La presentación del proyecto tuvo lugar en la sede del Instituto de Biodiversidade Agraria e Desenvolvemento Rural (Ibader).

Una apuesta por la sostenibilidad que incluya a la gente del campo

La conselleira de Medio Rural, María José Gómez, admitió la necesidad de incorporar a las agendas públicas las medidas que fomenten la sostenibilidad, y dijo que lo contrario sería sencillamente dar la espalda a la realidad actual; pero también resaltó que esas estrategias debían abordarse con la colaboración de quienes trabajan en el campo porque son, dijo, quienes mantienen vivo el medio rural. Por ello destacó el valor de proyectos como Greenlow Pecuaria, que no se limitan a la investigación como un fin en sí misma sino que buscan resultados concretos para el sector primario. La Xunta, dijo la conselleira en la presentación de la iniciativa, muestra una postura de «man tendida» en este proyecto.