A un paso de la Pascua, el carnaval del Ulla se despidió este domingo en Couso con un cóctel de ingenio, diversión y autenticidad con sello rural
16 mar 2026 . Actualizado a las 12:27 h.Los ejércitos del Entroido do Ulla arrasaron la parroquia de Couso (A Estrada) este domingo con toda su munición de ingenio y retranca. Llegaron más tarde que nunca. La invasión estaba prevista para el Domingo de Entroido, pero el crudo temporal de aquel día obligó a abortar la misión y a reprogramarla para unas semanas después. Ayer, en plena cuaresma, los Xenerais da Ulla vistieron sus uniformes y se echaron a recorrer la parroquia, con paradas en Couso, Maíndo, Fontenlo o Souto de Vea.
Los Xenerais no cabalgaron solos. A su lado avanzaron el Coro de Bonitos, con su característicos sombreros —los chambergos—, el Coro de Vellos y la impresionante comparsa O Rei León, que este año acudió a Padrón con más de cuarenta integrantes y que en el concurso de A Estrada se hizo con el premio local.
La comitiva estuvo acompañada también por la charanga Os Atrevidos, sembrando fiesta a su paso en una perfecta jornada de fiesta en la que solo falló la coordinación para poder tener cortada la carretera A Estrada-Santiago en los momentos en los que la comitiva tenía que atravesarla. Según explican los organizadores, ello obligó a retrasar cerca de una hora la salida desde el Parador de Couso, después del almuerzo.
El Entroido tradicional de la parroquia de Couso volvió a la vida hace tres años, tras más de una década adormecido. Desde hace dos ha asumido la organización la Asociación O Cruceiro, con la colaboración de O Rueiro y A Xesteira. El colectivo O Cruceiro está a punto de cambiar de nombre para convertirse en Asociación Veciñal Cultural A Ponte de Couso, para evitar confusiones con el colectivo O Rueiro y también para tratar de tener acceso a más subvenciones. «Couso é unha parroquia de 70 casas. Montar todo isto sen axuda é moi difícil», explica el presidente del colectivo, Alejandro Pequeño. «Este ano comezamos a traballar a principios de outubro. O entroido ía ser o 15 de febreiro, pero ao final houbo que pospoñelo e a cousa alongouse moito. É moito traballo, pero polo menos un ano máis imos seguir ao frente», asegura.