Crespo apuesta por un esfuerzo para volver a llenar las aldeas, atractivas para nómadas digitales
DEZA
El alcalde de Lalín, José Crespo, cerró la jornada agradeciendo a 65ymás que recalara en Lalín y destacó los valores del rural en el que, dijo, «se vive muy bien y con una mayor calidad de vida» en una sociedad mayoritariamente deshumanizada en las ciudades. En contraposición, en las aldeas hay mayores ventajas. «En el rural no se jubila nadie» poniendo como ejemplo a sus padres de 90 años que sigue cuidando varias vacas y de sus fincas.
Cree que el reto es hacer un esfuerzo para dotar al rural de todos los servicios y defiende que todas esas condiciones pueden atraer a los nómadas digitales y conseguir acabar dándole la vuelta a la tortilla haciendo que regrese la población al rural, una vez que hay servicios. Igual, apuntó, no hay tantos médicos, pero hay helicóptero y ambulancias medicalizadas. Defendió el estilo de vida del rural con menos estrés y una alimentación que en Lalín tiene su base «en el cocido y en el churrasco».
El concejal de Política Social, Avelino Souto, desgranó las acciones municipales con la creación de las áreas parroquiales, la forma de cuidarse unos a otros en las aldeas donde los vecinos están pendientes de los mayores o las actividades destinadas a fomentar algo fundamental y necesario que es la socialización.
En la jornada Eloína Núñez, por parte de la Xunta; Alejandro Otero, presidente de Fegalis, Sandra Bastos de la Diputación y Souto abordaron en una mesa redonda los retos de la Galicia rural, incidiendo en cuestiones como los programas sanitarios, sociales o de la universidad para mayores. Para finalizar, José Luis López, secretario de la Fundación Sénior y Patricia Rodríguez de Abanca, apuntaron soluciones para la Galicia rural con propuestas de valor por parte de las empresas.