La Xunta sigue sin clarificar el origen del vertido al río Deza

Rocío Perez Ramos
Rocío Ramos LALÍN / LA VOZ

DEZA

Las inspecciones constataron espuma «sen rexistrarse afectación nin mortalidade»

07 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La Consellería de Medio Ambiente aún no clarificó la causa del vertido detectado el pasado fin de semana en el río Deza a la espera de los análisis de los técnicos. Desde este departamento autonómico se indica que el pasado sábado y domingo se desplazaron a la zona los técnicos del Plan de control de vertidos de Augas de Galicia. Recorrieron e inspeccionaron las zonas en las que se alertó del vertido.

Medio Ambiente señala que en las inspecciones realizadas ese fin de semana en la comarca dezana se constató «certa presenza de escumas no río Deza e no seu afluente Asneiro, sen que se rexistraxe afectación nin mortalidade de especies».

Ahora queda que se analice la información recabada durante las inspecciones con el fin de tratar de esclarecer la causa del posible vertido y, en caso necesario, se apunta desde la Consellería de Medio Ambiente, «adoptar as medidas administrativas que correspondan».

A la investigación iniciada por la Xunta y de la que aún no hay conclusiones, se suman las actuaciones e inspecciones llevadas a cabo por los responsables de la empresa que presta el servicio de agua en el Concello de Lalín y el encargado por el Concello a los agentes de la Policía Local.

Estos realizaron un informe que fue entregado al gobierno local y elaborado y redactado tras una visita realizada a la zona de la depuradora de Botos una vez se detectó un vertido con la presencia de una densa espuma blanca que se pudo ver en todo el cauce del río Deza llegando hasta el río Ulla el pasado sábado. Ese mismo día los técnicos del Plan de Control de Vertidos constataron que no había mortandad en los peces e informaron de ellos al gobierno local. En el Concello de Lalín aguardan aún los resultados de los análisis efectuados por los agentes de Medio Ambiente de la Xunta.

Los agentes de la Policía Local, apuntaba ayer el edil de Medio Ambiente, César Reboredo, constataron que «polo tubo da depuradora saía unha espuma que non era olorosa». Se cree que es orgánica y señala que alguna vez la misma depuradora produce un poco de espuma de ese tipo. No obstante por parte de algunos técnicos se indicaba ayer a que el fin de semana sí salía un poco de espuma, pero nada fuera de lo normal y en una cantidad pequeña, indicando que no se detectó ninguna situación anómala en la EDAR. Descartaban que el origen de la cantidad de espuma que se vio a lo largo de todo el río partiese de la depuradora lalinense. Reboredo señala que por parte del gobierno local no hay ningún tipo de ocultación respecto al supuesto vertido y la presencia de esa gran cantidad de espuma en el río y señala que el Concello está a la espera del resultado de los análisis realizados por los técnicos de Medio Ambiente que tomaron muestras en el río y espera que lo ocurrido se clarifique lo antes posible.

Quejas de la oposición

El coordinador de CxL, Rafael Cuíña denuncian el mal funcionamiento de la depuradora y pidieron que se priorice su mejora. Cuíña recuerda que Crespo, dice, «esixía que se fixese esta depuradora cando estaba na oposición» y cree que «agora parece que non le ten presa». Cuíña califica de «alarmante» lo sucedido este fin de semana y pide que al gobierno local que tome cartas en el asunto. Reitera, una vez mas su pregunta, de cuándo se va a hacer la depuradora recordando que la de Botos junto con alguna otra iba a ejecutarse con Fondos Feder y que después el regidor dijo que se harían con fondos municipales. Los socialistas anunciaron que pedirán la comparecencia del concejal de Medio Ambiente, César Reboredo, y del alcalde, José Crespo, en el pleno y anuncian que llevarán al Parlamento de Galicia «os problemas de contaminación provocados polo mal funcionamento da EDAR de Botos».

En la lista negra de Ecoloxistas en Acción

El colectivo de Ecoloxistas en Acción publicó un informe con datos facilitados, dicen, por Augas de Galicia de 159 estaciones depuradoras que fueron analizadas. De ellas, apuntan, «houbo 19 que rexistraron numerosas Non Conformidades nas mostras recollidas». Una de las que está en esa lista negra es la de Botos, en Lalín. La agrupación considera que este análisis de la situación realizado «só é unha pequena parte da contaminación».

Indican que en el informe, por falta de datos estadísticos de la Administración, no contemplan «importantes fontes de contaminación como as constantes verteduras dos aliviadoiros dos sistemas de saneamento ou como os fármacos ou outros produtos químicos que actualmente non se eliminan en ningunha EDAR e vértense ao medio ambiente». Se quejan de que en Galicia la mayor parte de los colectores de aguas residuales carecen de separación de pluviales.

La agrupación estudió los análisis de DBO5 que mide la cantidad de materia orgánica presente en el agua de los ríos. En ese informe Ecoloxistas en Acción determina que atendiendo a esos análisis realizados en el 2020 no cumplieron las estaciones de Cee-Corcubión, Arcade, Touro, Burela, Foz, Ponte Caldelas, Os Praceres (Pontevedra), la del Río Lea, en Castro de Rei; la de Camboa, en Soutomaior y la de Maceda, además de la lalinense de Botos.

Destacan la de Castro de Rei que, dicen, «non pasou ningunha das doce análises anuais», la de Foz sumó siete «Non Conformidade» en este tipo de análisis y Ponte Caldelas, seis. Señalan que la mayor parte de estas estaciones depuradoras, salvo la de Touro, están infradimensionadas atendiendo a un volumen de población mayor «da que poden tratar con facilidade».