Una estradense en el top de la investigación sobre comunicación química en conejos

rocío garcía A ESTRADA / LA VOZ

DEZA

La veterinaria Paula Rodríguez ha publicado un artículo en la revista científica más prestigiosa del mundo en su campo

24 ene 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

La investigadora estradense Paula Rodríguez Villamayor y su director de tesis, Pablo Sánchez Quinteiro, profesor de Anatomía en la facultad de Veterinaria de la USC, se han situado en la cúspide de la investigación sobre la comunicación química en conejos con un artículo publicado en la revista Brain, Structure and Function. Al común de los mortales, la publicación no les suena de nada. No obstante, los del gremio saben que es la publicación científica más prestigiosa del mundo en el campo de la anatomía y la morfología.

Paula Rodríguez estudió Veterinaria en el campus de Lugo y lleva tres años trabajando en su tesis de doctoramiento sobre la comunicación química en conejos. En este tiempo ha disfrutado de una estancia formativa de seis meses en Inglaterra y ha trabajado duro para conseguir un contrato de investigación predoctoral de la Agrupación Estratégica de Investigación del Campus Terra de la USC, BioReDes.

Su tesis constará de al menos tres artículos. El primero de ellos se centraba en el órgano vomeronasal de los conejos, el encargado de detectar las feromonas, esas sustancias químicas tan importantes en la reproducción, las conductas o los comportamientos de los animales. Vio la luz en el 2018. El segundo de los artículos, publicado en la prestigiosa revista citada, es un estudio morfológico, inmunohistioquímico y morfométrico del bulbo olfativo accesorio de los conejos. Así es como se conoce el área del cerebro responsable de procesar la información captada por el órgano vomeronasal. El trabajo, en el que también colaboran los profesores José Manuel Cifuentes, Luis Quintela y Ramiro Barcia, prueba el creciente interés despertado por el estudio de la comunicación química y el cometido que desarrolla en la cunicultura tras el descubrimiento de la feromona mamaria, la responsable de que las crías encuentren la teta de su madre y comiencen el acto reflejo de la succión.