La pérgola que no volvió a dar sombra

La estructura retirada de la alameda estradense iba a ser recolocada en ella pero aún sigue despiezada


a estrada / la voz

Han pasado casi ocho meses desde que una enorme grúa desmontó pieza a pieza la histórica pérgola de la alameda estradense. La actuación contaba con el respaldo de Patrimonio, que no solo autorizó la retirada, sino que incluso la vio aconsejable para mejorar la visibilidad del conjunto que forman el consistorio de 1912 y el palco de la música, que sí cuentan con protección patrimonial.

La pérgola, en cambio, no contaba con ningún tipo de protección, pero sí con el apego de decenas de estradenses que alguna vez buscaron su sombra o se fotografiaron bajo ella con el traje de Primera Comunión.

Sobre el origen de la pérgola existen informaciones contradictorias. Algunas fuentes la datan en los años sesenta. Sin embargo, en los datos del proyecto de ejecución de los jardines consta que hasta esa década existía «una clara conexión visual entre el ayuntamiento y el palco de la música, aislados de otras construcciones y siempre rodeados de vegetación». Se indica que a principios de los 70 se hacen obras para añadir una planta más al consistorio y que, años después, la configuración de la alameda comienza a cambiar al añadir al conjunto una pérgola entre el consistorio y el palco de la música.

Sea como sea, lo que está claro es que son muchos los estradenses disconformes con la desaparición de la pérgola. Al gobierno local le consta y por ello, desde el principio, anunció el desmontaje cuidadoso piedra a piedra y el acopio del material para remontar la estructura en algún otro espacio. Sobre lo que se ha ido dando bandazos es sobre la nueva ubicación. En principio, el gobierno dijo alto y claro que la estructura no tendría encaje en el diseño de los nuevos jardines. Entre las alternativas que se citaron estuvieron la Praza do Mercado -sustituyendo a la pérgola de madera-, la Praza da Feira -en sustitución de la estructura actual-, la zona del fondo de la Praza da Música o incluso la Praza da Inmaculada. Sin embargo, meses después, en respuesta a algunas críticas al respecto, se aseguró que la pérgola volvería a montarse en la alameda, pegada a la calle Iryda, en cuanto rematasen las obras. A la alameda ya solo le faltan los juegos, pero de momento la pérgola sigue despiezada, sin sombra que ofrecer.

Un cohete en plena cuenta atrás

Mientras la reubicación de la pérgola continúa siendo una incógnita, lo que sí empieza a tomar forma es la zona de juegos infantil de la nueva alameda, aunque no al ritmo al que a los usuarios les gustaría La forma del cohete de siete metros desde el que descenderán toboganes tubulares ya puede apreciarse. No obstante, queda pendiente aún la instalación de otros elementos y el pavimento multicolor, con lo que no parece probable que la zona pueda estrenarse al menos hasta finales de mes.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
2 votos
Comentarios

La pérgola que no volvió a dar sombra