Elegante y con gorra marinera azul marino. Así recuerdan en Lalín a Félix Navaza Blanco, el capitán de la marina mercante que regresó a tierra para trabajar como funcionario de la USC y empleado de banca, y que ayer fallecía. Era el complemento con que recordaba aquella labor en alta mar, y que le llevaba en ocasiones a demandar a sus amigos en la costa «una gorra marinera de verdad».
Desde su trabajo como funcionario en la institución compostelana ejerció como mentor de muchos jóvenes de Lalín que se incorporaban a la universidad y encontraban en Navaza un cicerone dispuesto a compartir con ellos los secretos de la ciudad. Una buena persona, sociable y culta, un lalinense de los que vio crecer la capital dezana desde la barra del ultramarinos que abrió su padre Perfecto ?prematuramente fallecido? en la calle Loriga a mediados del siglo pasado, aquel Lalín de concurridas ferias.
Félix Navaza será trasladado hoy viernes, a las 12 horas, desde el velatorio de la rúa Cacharela a la iglesia parroquia de Lalín. Tras el funeral, recibirá sepultura en el cementerio nuevo. Deja mujer y cuatro hijos.