El gol que jamás se debe conceder le ocurrió al Estudiantil

La igualada con el Paiosaco se produjo en una acción que Gelucho nunca había visto en su carrera deportiva, en un día gafado de José, que también se lesionó


a estrada, lalín / la voz

El gol encajado este domingo por el Estudiantil en el campo del Paiosaco entrará sin duda en la historia del club. Con el tiempo se tomará con humor, una anécdota, un pequeño borrón en un experimentado portero como José. En lo personal recordará ese partido gafado para él. Primero por encajar el tanto y también por su lesión, que le apartará algún tiempo del campo. Y es que ese lance del juego, por ejemplo, jamás lo había visto en su ya dilatada carrera deportiva el entrenador de los azulones, Gelucho.

El técnico del Estudiantil explicaba ayer cómo se produjo la polémica jugada. En un balón área sobre su área, un rival comete falta sobre José -en la que se produce su lesión de tobillo- que al caer al suelo dejó muerto el balón en lugar de tirarlo fuera, aprovechándose Chicho para rematar e igualar la contienda. Gelucho lamentaba ayer que su portero, pese a su experiencia, pecase de cierta inocencia al dejar libre el esférico. «Tiña que habelo tirado fóra e despois xa libre levantar o brazo para indicar a súa lesión; nos 44 anos que levo no fútbol nunca vín nada parecido», insistió, para refrendar también que sí hubo falta clara sobre José.

En espera de conocer la duración de su baja, el portero -titular indiscutible esta temporada- sufre un esguince fuerte de tobillo. Fran tomó el testigo ya ante el Paiosaco y se perfila como el titular al menos este próximo domingo en casa ante el Viveiro. Pero la baja de José no será la única, ya una protesta de Colón al linier cuando ya estaba en el banquillo tras ser sustituido le costó la expulsión.

El choque se vivía con mucha tensión y con el colegiado, el lucense David Jiménez, solicitando al descanso la presencia de las fuerzas de seguridad tras ser increpado por la afición del Paiosaco. Si en la primera mitad mostró numerosas tarjetas a los futbolistas locales, «na segunda barreu para casa», quizás asustado por las increpaciones y amenazas de los seguidores lucenses, consideraba ayer Gelucho. Para el entrenador del Estudiantil, el árbitro no estuvo a la altura del partido, con errores constantes que perjudicaron a los dos partidos y donde mostró excesivas tarjetas. Ni locales ni visitantes quedaron contentos.

Respecto al partido, el punto cosechado ante el líder debe ponerse en valor pero Gelucho cree que hicieron todo lo necesario para haberse traído la victoria. Y en este caso el rumbo del partido pudo haberse roto ya en la primera mitad. Y de nuevo el protagonismo lo cobró el colegiado. El técnico azulón lamentaba que, con ventaja en el marcador de 0-1 tras el gol de penalti de Brais Calvo, no se pitase otra clara pena máxima tras una falta en el área a Alberto que además llevaba aparejada la expulsión del jugador local. Con un posible 0-2 y un futbolista más, Gelucho cree que hubieran estado más al alcance los tres puntos. El Paiosaco también tuvo sus ocasiones, como el propio Estudiantil, pero al final firmaron tablas.

Gelucho destacó el buen fútbol desarrollado por sus jugadores, capaces de mostrarse combinativos y con mejor fútbol que el rival que apenas había cedido un empate y una derrota en su campo. El técnico cree consolidada la línea ascendente de juego de su joven plantilla, que le permite estar en la zona intermedia de la clasificación sin demasiados apuros. Pero también sabe que deben continuar con esa racha para evitar sustos en la recta final de la liga.

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