El gobierno lalinense puso en valor su capacidad de gestión para conseguir mantener los ingresos pese a eliminar impuestos y bajar otros como el IBI al mínimo legal, todo ello mientras la deuda municipal se redujo en más de cuatro millones sobre la registrada al inicio del mandato, quedando al final del ejercicio en 1,7 millones. Una bajada del IBI que buscó reducir la presión fiscal sobre los vecinos, frente a los elevados impuestos que impuso el PP en la época más complicada de la crisis económica. Unos tributos que sirvieron a Crespo para financiar proyectos faraónicos como el nuevo consistorio, del que en la actualidad se siguen pagando créditos, subraya el ejecutivo local, que defiende sus políticas con «as persoas como principal prioridade».
Cruz y el código ético de CxL
En la actualidad municipal, el edil Cruz García reiteró ayer que el código ético de CxL establece que las personas designadas para la elección de empresas suministradoras no podrán tener relación personal con las mismas, y recuerda que la esposa del alcalde y hermana del teniente alcalde trabaja en la entidad bancaria con la que se concertó el crédito de la Edusi. El concejal no adscrito pidió la dimisión definitiva de Cuíña, y la de Casares «mentras non acredite a súa inocencia».