«Ya aseguramos la permanencia y lo que venga ahora será un premio»

DEZA

miguel souto

El técnico del Estudiantil, Gelucho, cumple un año en el banquillo y analiza el progreso mostrado en liga

01 mar 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Acaba de soplar su primera vela como entrenador del Estudiantil. Y el panorama cambió, como del noche al día, para el conjunto estradense de Preferente Norte tras la llegada de Rogelio Gómez Gelucho al banquillo, al segundo intento. Un técnico con experiencia incluso en Segunda B que insufló aire fresco a un vestuario entonces convulso y que acertó con el nuevo proyecto deportivo para esta temporada. A falta de doce partidos ya cumplió el objetivo de la permanencia, cifrado para él en el medio centenar de puntos alcanzado tras ganar el pasado sábado a la Sarriana. Ahora queda soñar con el ascenso. Eso sí, desde la humildad y la prudencia que destila Gelucho.

-Enhorabuena por ese primer año al frente del banquillo del Estudiantil. La primera pregunta resulta obvia, ¿cómo valora la experiencia vivida hasta ahora?

-Debo decir que ha sido un año muy bueno, ha sido muy positiva en todos los aspectos. El equipo no estaba bien y el objetivo pasaba por no descender. Y lo conseguimos por méritos propios aunque también ajenos, tras el ascenso del Boiro.

-¿Cómo valora la marcha esta temporada?

-Estamos teniendo una buena trayectoria pero queda mucho camino por recorrer. Debemos ir paso a paso. Ya aseguramos la permanencia y lo que venga ahora será un premio. Pero siempre digo que despacio.

-La situación dio un giro de 360 grados respecto a la liga pasada.

-Estamos teniendo un nivel este año muy bueno. Desde directiva a club, jugadores, empleados, son gente que me facilita el trabajo, seria y cumplidora. También debo destacar el trabajo de mis ayudantes, de Manolo y Pachi, que siempre están ahí, controlando a la perfección las parcelas que les competen. No puedo pedir mucho más como entrenador.

-Acumula ya una dilatada trayectoria como entrenador a sus 47 años.

-Creo que rondo los catorce años de técnico en distintas categorías. Y en Tercera División debo ser el que más partidos entrenó a un equipo, durante unos diez años.

-Ha estado en Segunda B, por ejemplo, con el Boiro y en Tercera División. ¿Cambia mucho respecto a entrenar en Preferente?

-Cambia un poco, claro. En una categoría superior siempre hay más días de entrenamiento y los jugadores tienen un plus más de calidad. Pero donde hay más salto sin duda es de Segunda B a Segunda A. Lo importante es tener una buena organización para que todo funcione bien y después siempre habrá diferencias entre categorías, con mejores jugadores cuanto más arriba estás, pero todo debe estar bien controlado.

-¿Cómo recuerda su llegada al Estudiantil, propuesto precisamente por su antecesor en el banquillo, Manolo Blanco?

-Recuerdo que había conflictos internos en el vestuario, junto con el hecho de la filialidad de la SD Compostela que suponía disponer pocas veces de algunos jugadores en los entrenamientos y teníamos dificultades para estar todos a la vez. Tuvimos que mejorar la organización de esos aspectos y trabajar en lo psicológico, influenciar en el trabajo de los futbolistas e incrementar la intensidad. Debes tener las ideas claras. La plantilla respondió bien y había un buen grupo, con gente que después regresó al Compos o saltó a equipos de Tercera; si hay buen ambiente siempre es mejor el trabajo.

-¿Algún jugador que le hubiera gustado que siguiera?

-Siempre hay algún que te gusta que quisieras tener para mejorar al equipo, pero se fueron a equipos superiores y eso también es una alegría. Además los que falta se cubrieron perfectamente con los que llegaron y no echamos a nadie de menos. Están mostrando un buen rendimiento y estoy contentos con todos; recuerdas con orgullo a esos que se fueron.

La ventaja de jugar sin presión

El actual proyecto del Estudiantil varió de forma sensible sobre el anterior. En esta campaña 2016-2017, ya sin filialidad con el club compostelano, hubo una reestructuración importante de la plantilla de inicio. Pero además fueron llegando después incorporaciones como las de Mateo, del Alondras; Iker Hurtado, del Vilalonga; Roberto, del Órdenes; Juanín, de la SD Compostela; y Gorka, del Barbadás. Gelucho destacó que llegaron los dos últimos «en un momento oportuno y dentro de las posibilidades económicas que maneja el club, ya que somos un equipo que administramos bien los recursos».

El entrenador destacó además el gesto de futbolistas como Juanín, que optó por el club estradense a pesar de contar con ofertas de Tercera, y de Gorka, que tras entrenar con ellos decidió incorporarse a la plantilla. En esa línea también influye, como incidió ayer Gelucho, «que se trata de una entidad muy seria, que cumple lo que promete».

Tras alcanzar esa barrera de cincuenta puntos y la permanencia, ¿ahora toca soñar? Gelucho reitera que el objetivo era mantenerse y no pasar los apuros de la pasada temporada, máxime cuando se espera una cascada de descensos desde otras categorías. Para él, en puestos de ascenso, «todo lo que venga desde ahora será un premio pero debemos ir domingo a domingo y sin obsesionarse». ¿Rivales más peligrosos? El técnico suma al sólido líder, el Noia, los principales perseguidores de los estradenses para arrebatarles su segunda posición: Polvorín, Laracha, Paiosaco y Xallas. Eso sí, con cautela porque «en las ligas actuales de tres puntos por victoria todo puede dar muchas vueltas aún».

Gelucho destaca la ventaja de jugar sin presión, más relajadas frente a equipos diseñados para ascender sí o sí. «Esa relajación nos favorece para hacer nuestro fútbol al no tener apuros», dijo. Pero seguro que todos sueñan con el ascenso en el club.