Mosquera defiende que el compost baja más del 50 % las emisiones de CO2

Alfredo López Penide
L. penide PONTEVEDRA / LA VOZ

DEZA

Rodeiro y Silleda se unen en la segunda convocatoria para los concellos al Plan Revitaliza

21 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Los composteros instalados en la provincia de Pontevedra han permitido ahorrar 1.200 toneladas de emisiones de CO2 a la atmósfera. Así lo destacó ayer el vicepresidente de la Diputación Provincial, César Mosquera, quien subrayó que «se compostamos os biorresiduos en lugar de mandalos a queimar a Sogama aforramos máis da metade das emisións de CO2 que producimos co lixo. Isto supón aforrar case 150 quilos de dióxido de carbono por cada habitante ao ano».

Los datos que maneja el organismo provincial señalan que cada pontevedrés genera anualmente unos 190 kilos de los mal llamados residuos orgánicos. Si estos restos vegetales y de comida son tratados en Sogama, conllevan, teniendo en cuenta el transporte en camión e incineración, que algo más de 261 kilos de este gas terminen llegando a la atmósfera. Por el contrario, su conversión en compost supone emitir 116 kilos por persona.

Dado que asumir el alcance de estas cifras puede llegar a ser complicado, César Mosquera optó por acudir a un símil: «Para facerse unha idea, só para tratar os biorresiduos da provincia de Pontevedra, o CO2 que se emitiría colocado sobre a ría de Pontevedra chegaría ata dous metros de altura». El vicepresidente de la Diputación abordó esta cuestión el mismo día en el que concluía el plazo de los Concellos para sumarse a la segunda fase del Plan Revitaliza. A falta de concretar aquellos en las que las peticiones se formularon por correo o presentados en otras Administraciones, 29 municipios han apostado por el compost. «Hai de todo signo, color, condición e tamaño. O máis grande é Pontevedra e o máis pequeno, Mondariz Balneario», dijo.

En esta segunda fase para adherirse al Plan Revitaliza promovido por la Diputación optaron por hacerlo dos concellos dezanos. En concreto se trata de Silleda y Rodeiro. Por otra parte, en la comparecencia de ayer, César Mosquera acudió junto a sendas cestas con las primeras compost-hortalizas que han sido cultivadas de forma biológica empleando este fertilizante procedente de biorresiduos.

Esos productos proceden de las huertas de la escuela infantil de Príncipe Felipe, donde colaboran las monitoras del centro y niños que no tienen más de tres años, salieron unos repollos, mientras que del Carlos Oroza presentaron una serie de hierbas aromáticas, así como rúcula, apios, rábanos, ajos tiernos o grelos...

En este punto, el vicepresidente de la Diputación destacó el hecho de que el Príncipe Felipe «é o único centro das súas características en toda Europa do que non sae ningún tipo de biorresiduo para o seu tratamento. Todo o que se xera trátase no composteiro e despois, co compost, abónanse as hortas… o que se chama a economía circular». Se da la circunstancia de que el fertilizante que se produce en este centro de la capital pontevedresa no es suficiente para cubrir toda la demanda que generan las huertas habilitadas.