Un canto a Carboeiro ¡hey!

P. V. LALÍN / LA VOZ

DEZA

miguel souto

Enrique Iglesias se encerró ayer a grabar en el monasterio unas seis horas y con su presencia pone el monumento silledense en el mapamundi

12 nov 2014 . Actualizado a las 07:43 h.

Julio Iglesias ponía algunas condiciones pero se dejaba fotografiar. Ayer, Enrique Iglesias, aventajado en el panorama musical, pasó como una sombra de Santiago a Silleda. No hubo explicaciones. Ayer fue como Un canto a Carboeiro ¡hey!.

Enrique Iglesias llegó al monasterio de Carboeiro a las 15,30 en una furgoneta con cristales tintados. Pasó por Silleda pero no se movió más que en terreno restringido en el cenobio del monasterio, donde fue la grabación del videoclip Noche y Día de su disco Sex and Love. Fue terreno restringido porque poco antes de la llegada del cantante se impidió el acceso a la explanada del monasterio con vigilancia de Guardia Civil y Policía Municipal.

El camerino habilitado en una caravana no fue de su agrado y le improvisaron otro en la sala donde habitualmente trabaja la guía turística. Otra obsesión del equipo era poner alfombra sobre el lodo acumulado en el claustro que debía cruzar, para proteger su calzado. Diluvió en Silleda.

En una hora estaba preparado y grabando. Profesional. Una sesión maratoniana que proseguía entrada la noche. Seguramente se mantuvo en plató unas seis horas.

El retraso se trasladó al resto de grabación de dos bailarinas y el posterior montaje de escenografías con extras llegados de varios sitios como Santiago, donde hubo casting previo, y también de escolares del IES de Silleda y el colegio María Inmaculada.

Uno de los privilegiados que pudieron ver parte del ensayo fue el alcalde silledense, Manuel Cuíña. Vio «implicación do cantante coa dirección» del vídeo y su movimiento pausado y rítmico por el plató monacal. El vídeo reflejará un viaje por Galicia, seguirá en escenarios de referencia pero ya filmados sin su presencia. La intensidad y el retraso no permitió siquiera un anunciado encuentro del cantante con el alcalde. Este había recibido la solicitud de uso del monasterio el sábado. Hubo secreto total «para non perder un evento que vai difundir Silleda en todo o mundo».

Carboeiro fue plató y centro cinematográfico con todos los complementos. La amplia sala de exposiciones del monasterio se convirtió en cátering donde todo el mundo implicado fue reponiendo fuerzas, salvo el cantante que, según se apuntó, lo habría hecho con antelación a llegar a Silleda.

Cien millones de personas pueden ver el videoclip. Para no empañar este trabajo la organización pedía respeto al sigilo en la presencia del cantante en Carboeiro.