El consistorio de A Estrada está provisto en su cúpula de un pararrayos, un artilugio muy útil en días de tormenta como los que acabamos de pasar a comienzos de esta semana. El problema de este elemento es que lleva ya unos años desconectado y por lo tanto sin cumplir su función. Tras el impacto de un rayo en una casa de la localidad el pasado martes, voces vecinales se hacían eco de esta situación denunciando sentirse «indefensos». El alcalde, José López, afirmó en el día de ayer que se está buscando como arreglar este pararrayos, y que por ello están valorando que técnicos se deberían de encargar de la reparación.
Aún así López destaca que en la localidad hay varios inmuebles que poseen este elemento, que se ubica en colegios, en la iglesia parroquial o también en el edificio de usos múltiples o el de Telefónica situado en la Praza da Feira, estos últimos más próximos que el consistorio al último tramo de la calle Irida donde el martes se produjo el accidente que afortunadamente solo causo daños materiales. Además también quiso resaltar que en las cercanías de la Praza do Concello existen dos edificios que albergan pararrayos. Este es el caso del teatro Principal y del inmueble donde se ubica la farmacia de Eirín, por lo que sus radios de acción cubren ampliamente la zona.