Obispado y Concello parecen dispuestos a realizar un último esfuerzo por gestionar la restauración del templo, mientras la Xunta opta por el silencio
08 jun 2014 . Actualizado a las 08:05 h.El 27 de mayo ingresaba en la lista de monumentos en peligro, elaborada a nivel nacional por Hispania Nostra, la iglesia protorrománica de Palio. Doce días después se desvelaron muchas claves por las que esta joya arquitectónica, un ejemplo único de esa época en Deza, amenaza con desaparecer de forma definitiva. Obispado de Lugo, Xunta, Concello de Lalín y vecinos juegan un papel más o menos protagonista en este bochornoso ejercicio de desidia con un patrimonio que es de todos, cuya conservación para generaciones venideras se hace indispensable.
vecinos de palio
Voces de alarma que cayeron en saco roto. Que la iglesia de Palio empezaba a deteriorarse seguro que fue detectado por los vecinos del lugar ya hace décadas. No en vano pasaron más de cinco décadas desde que no se oficia en ese templo, sin culto desde mucho tiempo atrás tras la reorganización por parte de la Iglesia que dejó a Palio sin parroquia, dividida entre Rodís y Cercio, a la que pertenece el edificio. La falta de recursos propios impedía a los vecinos acometer posibles actuaciones, que además requerían autorización tanto del Obispado como de la Xunta, al ser un monumento con protección. Transmitieron al resto de partes implicadas en una posible restauración la necesidad de detener el deterioro de la iglesia. Nadie escuchó mientras las grietas crecían, el techo se hundía,... El último intento significativo por evitar un desplome definitivo que parece cada día más cercano se produjo en 1995, tras alertar de nuevo al Concello lalinense del riesgo creciente para esta joya arquitectónica.
concello de lalín
De las manos atadas al olvido. El Concello de Lalín juega un papel secundario pero también significativo en torno a este patrimonio eclesiástico. No se trata de una propiedad municipal pero sí un emblema de la arquitectura de este municipio. Por tanto debe agotar cualquier opción para preservarlo. Lo intentó en 1995 a través de una escuela taller, pero Patrimonio reclamó un nuevo proyecto técnico que no llegó. Después, ante la insistencia de actuar para evitar el derrumbe de Palio, procedía en el 2001 a colocar una cubierta metálica sobre la del edificio. Tras saltar la nueva alerta desde Hispania Nostra, el gobierno local aseguró que negocia hace tiempo con la Xunta adoptar medidas para recuperar el inmueble.
obispado de lugo
Sin recursos propios para actuar. El duelo del templo protorrómanico argumenta la falta de recursos económicos para actuar. Eso sí, el Obispado de Lugo pudo haberlo hecho antes de que el deterioro incremento exponencialmente la inversión a realizar. La ingente cantidad de patrimonio a conservar sirve de parapeto, como el suspendido sobre iglesia y campanario, cuestionado por sacerdotes y delegado de Patrimonio Histórico Artístico de la Diócesis de Lugo.
xunta de galicia
De las trabas al silencio. Si en el intento con más posibilidades para salvar Palio, en 1995, solo hubo trabas desde Patrimonio, ahora se optó por el silencio. A pesar de conocer el ingreso del templo en la lista roja no hubo ni visita ni pronunciamiento oficial de la Xunta. Queda esperar un milagro en la comisión mixta de julio entre Patrimonio y Obispado. Habrá que rezar hasta entonces.
análisis el eterno olvido del patrimonio