El compositor Antón Alcalde presentará por primera vez varias piezas musicales en el Festival de Bandas del día 19
06 abr 2014 . Actualizado a las 07:00 h.En Silleda la música se respira, no solo se oye. Está tatuado en el DNI de muchos de sus vecinos la pasión por las corcheas. Un amor expresado en distintos formatos y fórmulas, desde grupos de rock a estudios de grabación o formaciones tradicionales. Entre ellas no falta la Banda Municipal, una de las niñas mimadas del público local y cuya progresión crece de forma exponencial fuera de las fronteras silledenses.
Y es la Banda Municipal de Silleda quien promueve una cita marcada en rojo cada año por los aficionados a la música. El día 19 de abril el auditorio de Semana Verde acogerá el XXI Festival de Bandas de Música, que contará con la formación alicantina de Muro como invitada y que además será el marco escogido por el compositor Antón Alcalde para el estreno mundial de varias piezas.
El director de la banda silledense, Rafael Agulló, explicó ayer en la presentación del festival que fue la propia Banda de Muro quien propuso participar. «Veñen a petición deles logo de oír falar ben á Banda de Concertaina», apuntó. Y es que en esa localidad alicantina próxima a la invitada este año había estado en el 2012 la Banda de Silleda. Está previsto que la formación de Trasdeza acuda a tierras alicantinas por su parte el primer fin de semana de agosto.
En el concierto del día 19, que comenzará a las 21.00 horas, se estrenarán varias composiciones musicales de Antón Alcalde. Además de interpretarse el pasodoble Enrique López, encargado por la Unión Musical de Ponteledesma, se estrenará The Reveletions for T-Bone, para trombón solista, pieza con tres movimientos y contenido filosófico al abordar la creación de la Tierra. Será David Pont, trombón solista de la Banda de Valencia, reconocido a nivel internacional, quien protagonice esta interpretación.
Además, se estrenará Jazz Suite para cuarteto de saxos, banda y combo de jazz, en el que participará el cuarteto Púrpura Pansa. Agulló explicó que esta composición recorre desde el jazz clásico de figuras como Duke Ellington a ritmos más actuales y atrevidos dentro de este género. Un recitan que concluirá con la pieza de danza celta Cry for the Celts, que incorpora instrumentos de música tradicional.