El PP estradense aplaza el debate del IBI en un pleno abarrotado

Rocío García Martínez
rocío garcía A ESTRADA / LA VOZ

DEZA

Miguel Souto

Rechaza la urgencia y promete la negociación de una rebaja en comisión

04 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El salón de plenos de A Estrada se quedó ayer pequeño para acoger a todos los ciudadanos que respondieron a las convocatorias de partidos y colectivos que pidieron presión popular para tratar de buscar soluciones a dos problemas que asfixian a muchas economías domésticas. El más generalizado, la subida del IBI. El otro, los requerimientos de la Agencia Tributaria a los emigrantes retornados que no declararon pensiones del extranjero.

Hubo mucho público que aguantó sin silla las más de dos horas que duró la sesión y también hubo presencia policial. Sin embargo, salvando algún abucheo y algún comentario del público fuera de su turno especial, la sesión se desarrolló de forma pacífica. Al final, debatiendo el asunto de los emigrantes, llegó a haber incluso momentos de entendimiento general.

El pleno arrancó con la unanimidad de todos los grupos en mostrar el desacuerdo del Concello con la creación del parque eólico de Cabanelas y preparar una alegación.

Los enfrentamientos llegaron al hablar del IBI. PSOE y BNG presentaron sendas mociones para su debate urgente, reclamando bonificaciones. El PSOE pedía una bonificación del 50 % y el BNG recuperar la del 37,5 % pero aplicarla con efecto retroactivo a este año.

Tanto la portavoz socialista, Belén Louzao, como el nacionalista, Xosé Magariños, defendieron a capa y espada la urgencia del debate. El PSOE dijo que «a urxencia dalla a situación económica dos veciños» y acusó al PP de «chuparlle o sangue a un enfermo grave». El BNG, por su parte, consideró irrenunciable el carácter retroactivo de la bonificación, de igual modo que Hacienda lo aplica para reclamar deudas a los pensionistas del extranjero. «A xente xa ten problemas agora, no 2013» dijo invitando a no perder más tiempo. «A urxencia do PP son as eleccións e non os cidadáns», indicó. «Toma verdades», comentó alguien en voz alta.

Pese a los aplausos del público a los comentarios de la oposición -que aprovechó la defensa de la urgencia de sus mociones para atacar al gobierno con la subida del IBI y otros muchos asuntos- el PP se mantuvo inflexible. El alcalde, José López, calmó los ánimos explicando que el gobierno también tiene una propuesta para rebajar el impuesto en el 2014 y emplazó a PSOE y BNG a discutir el asunto la próxima semana en una comisión de Facenda «e buscar un acordo que o desexable é que sexa unánime». En respuesta a las críticas del PSOE al gasto superfluo en publicidad sobre la aprobación del PXOM, el alcalde aprovechó para informar a los presentes de la minuta de 8.500 euros que el Concello tendrá que pagar al abogado contratado por el bipartito para demandar a la Xunta por frenar el PXOM.

En el turno de intervenciones del público, los afectados por la Cidade do Moble volvieron a pedir librarse del pago del IBI urbano mientras no se urbanice. López reconoció que Catastro «andivo moi espabilado» pero aseguró que «non hai solución». Avanzó que el intento del Concello de Lalín en un caso similar «non ten posibilidades».

Apoyo a los retornados.

Ofreció apoyo, en cambio, a los retornados. Se ofreció a reunirse con ellos, a gestionar una entrevista en la Agencia Tributaria y a abrir una oficina local de asesoramiento a quienes quieran recurrir las multas.