La bajada de las ventas se agudiza cada vez más y los costes crecen
26 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Al pequeño comercio la ecuación no le sale y es que los autónomos se quejan de que el consumo continúa en caída libre y las ventas son cada vez más escasas, mientras que los gastos no dejan de crecer. Los presidentes de las asociaciones de la zona coinciden en el diagnóstico. Los impuestos son cada vez más elevados, los horarios de trabajo son cada vez mayores impulsados por la liberación de horarios de las grandes superficies, los recibos de luz o de combustible suben de precio y en la calle, la gente tiene cada vez menos dinero.
Un tsunami que lo lleva todo por delante y al que el pequeño comercio se enfrenta con sus mejores armas. Descuentos, ofertas, calidad y cercanía. Unas armas que no bastan para parar la caída y que hacen que los cierres de establecimientos constituyan el pan de cada día.
Frente a esa dinámica existen aún emprendedores arriesgados, profesionales que vienen de otros sectores que antes de enfrentarse al paro o precisamente para evitar continuar en ese estado se tiran a la piscina y se embarcan en la apasionante y difícil aventura de abrirse camino y sacar adelante un negocio.
Por si eso fuese poco las agrupaciones de comerciantes se encuentran con que es difícil conseguir socios o arañar subvenciones que les permitan poner en marcha iniciativas necesarias para incentivar la economía y mantener el empleo.
El presidente de la Asociación de Comerciantes e Empresarios de A Estrada, Sindo Villamayor, destaca que «estase machacando o motor económico do país» y considera abusivo «que os autónomos paguemos 350 euros cando noutros países se paga moito menos por facturación ou polo que sexa e teñen outros dereitos de paro e de todo que non temos aquí».
En Lalín y A Estrada coinciden que ahora las rebajas son continúas y que la gente ya no compra si no es con descuentos. De la falta de clientela no se libra nadie si los de las villas se quejan de que la gente pasea, mira, pero no compra y selecciona mucho más, en otras localidades la situación no mejora. En Cerdedo, el presidente de Acec, Javier Jorge, apunta que «no hay movimiento ninguno, por no haber, a veces no se ven ni coches pasar». Señala que «antes eran dos o tres meses malos al año e ibas tirando, pero es que ahora son cinco o seis meses muy malos». Una opinión que comparten muchos otros de distintas agrupaciones.