Una nueva caída poblacional de Lalín lo deja con 20.241 vecinos

Olimpio Pelayo Arca Camba
o. p. arca LALÍN / LA VOZ

DEZA

El Concello activó medidas para fomentar el empadronamiento, cruciales para mantener la categoría.
El Concello activó medidas para fomentar el empadronamiento, cruciales para mantener la categoría. m.m< / span>

Es el padrón al pasado 1 de enero, 168 habitantes menos que en el 2012

12 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

El riesgo de pérdida de categoría vuelve a cernirse sobre Lalín. Si las alarmas se encendieron ya a finales del pasado año, al ver recortados los 21.127 habitantes del padrón en enero del 2011 hasta solo 20.409 a 1 de enero del 2012, vuelven ahora al primer plano. La razón es que el gobierno local acaba de dar a conocer que la población del municipio a fecha del pasado 1 de enero se ha reducido a 20.241 habitantes, por lo que el margen de quedarse en el grupo de municipios de más de 20.000 habitantes se estrecha cada vez más.

Y es que, lejos de ganar población, en esos doce meses Lalín ha vuelto a ver cómo desaparecían de su padrón otros 168 vecinos. Además, este es el dato que ofrece el Concello, pero que deberá refrendar más tarde el Instituto Nacional de Estadística, que en caso de discrepancias suele ser más restrictivo que el ayuntamiento. Como ejemplo de criba, basta reseñar que en 1998 el INE redujo los 20.653 habitantes del padrón municipal a solo 20.090.

Desde el Concello lalinense matizaban ayer que la cifra oficial de población continúan siendo los 20.409 certificados por el INE en enero del 2012. El gobierno municipal emprendió hace unos meses varias acciones para tratar de fijar población, consciente de las nefastas consecuencias que tendría para la capital dezana bajar de los 20.000 habitantes. Sobre todo, cuando la reforma que se tramita desde Madrid en la administración local marca una brutal barrera en esa cifra: por encima, las aportaciones estatales crecen, al igual que las potestades municipales y las posibles dedicaciones exclusivas. De caer, el tutelaje a que se vería sometido el gobierno local sería de gran calado.