«A Solaina era a súa filla querida e ten que ter máis forza que nunca»

Rocío Perez Ramos
Rocío Ramos LALÍN / LA VOZ

DEZA

Armindo Salgueiro y Damián Paío hablan sobre Paco Lareo, su obra y su gran legado.
Armindo Salgueiro y Damián Paío hablan sobre Paco Lareo, su obra y su gran legado. Marcos míGuez< / span>

La Fundación quiere reunir a sus amigos en un acto en memoria del artista

21 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Hace pocos días que Paco Lareo nos dejó, pero su espíritu seguirá para siempre en A Solaina, su obra magna, y en el corazón de todos los que lo conocieron y que no podrán olvidar a ese hombre generoso, con alma de actor y que quiso convertir Piloño en el corazón del universo.

Sus amigos y compañeros de A Solaina, Damián Paío y Armindo Salgueiro desgranan sus recuerdos en una conversación en la que mecen las emociones que arranca el día que Lareo entró en sus vidas. Armindo Salgueiro cuenta que «Eu tiña poucos anos, el facía pouco que chegara, vin unhas cantas obras colgadas na súa casa vella e sorprendeume». Fue su primer encuentro con la pintura. Paío explica que «a mín presentoumo no Matelo Luis Areán». Lareo estaba preparando una exposición en el centro social. Señala que «enganchoume enseguida e decíame que tiña que botar unha mán porque quero facer aquí un centro cultural de artes e eu lle decía que invertira os cartos nel, pero el decía que non, eu o que quero é deixar esto para a posteridade, para o público, esta vai ser a miña obra máis grande».

Resaltan que para Lareo A Solaina fue siempre «a súa filla querida, aínda que unha filla que lle saía cara» y en cuando a su futuro creen que «ten que ter agora máis forza que nunca».

Pese a volcarse con este proyecto, Lareo no dejó nunca de trabajar en su faceta artística incluso en los últimos meses en los que tenía problemas de movilidad. Paío cuenta que «a veces lle berrábamos e lle decíamos: deixa ahí de andar petando nos ferros, colle un pincel que é máis fácil de maniobrar.». Los dos coinciden que «tiña o gusanillo da pedra» y también «do ferro, aínda que eso lle viña xa de herencia» El único encargo que dejó, apuntan era «que traballemos» y señalan que «sempre que tiñamos reunión nos arengaba a que non baixemos o listón, el sempre tiraba para adiante». El 27, la Fundación se reúne para articular nuevas actividades, la próxima forja y la organización de un acto en su memoria. Una de las ideas es reunir en A Solaina a artistas, escritores y amigos de toda Galicia., esa que Lareo definía como «un museo de vivos, un trociño de Galicia para todos os artistas» y que «seguirá traballando dentro das súas posibilidades».