La ordenanza sobre conservación de edificios entró en vigor en mayo
26 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La lucha combinada contra el feísmo urbanístico y para preservar la seguridad ante riesgos de desprendimientos en los edificios emprendida por el Concello de Lalín no termina de cuajar. Casi tres meses después de la entrada en vigor de la ordenanza reguladora de conservación de fachadas y cubiertas tan solo se cursaron cinco solicitudes en el consistorio para afrontar obras de mejora en edificios o construcciones con riesgos. Una cifra que apenas supone el 15 % de los inmuebles donde se detectaron deficiencias por parte de los técnicos municipales, en el estudio previo encargado por el gobierno local antes de llevar a aprobación la citada ordenanza reguladora.
Las solicitudes cursadas para reparaciones en fachadas y cubiertas corresponden además de forma mayoritaria a inmuebles en parroquias del rural en lugar del casco urbano. En concreto se trata de tres, una vivienda en Muíños, en la parroquia de Vilanova, otra en Bergazos (Donsión) y la última en Maceira. Mientras son dos las peticiones de arreglos para viviendas de la capital lalinense, una en la Praza da Mariña y la otra en la calle Areal.
El estudio elaborado por los técnicos municipales a finales del pasado año establecía la necesidad de actuar en un total de 38 edificios. La mayoría se encontraban además en el casco urbano, con seis emplazados en la calle Areal -entre ellas una casa en estado casi ruinoso y con riesgo para quienes pasasen a su lado- y cinco en la rúa Ponte. En esas calles se emplazan así once de las construcciones donde se hacía necesario actuar y solo se ha tramitado por el momento una petición. También destacaban las cuatro viviendas con deficiencias en la avenida Bos Aires o las tres en Xoaquín Loriga y Ramón María Aller respectivamente.
El gobierno local había mantenido contactos verbales con algunos de los propietarios de esas viviendas con deficiencias para que se subsanasen. Pese esas conversaciones y a la entrada en vigor el pasado día 5 de mayo de la ordenanza reguladora todavía no se ha logrado la concienciación de los dueños de esos inmuebles para que actúen. Eso sí, el Concello tiene la potestad de abrir expedientes para notificar la obligatoriedad de corregir la situación y en caso de no hacerse, afrontarlo de forma directa y trasladar después los costes de los trabajos al dueño de la vivienda.
La inspección de técnicos municipales fija en esa cifra edificios donde actuar.
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Edificios con problemas