Crespo dice que «nin confirmo nin desminto, o Concello xa se inaugurará... e como mellor sexa»
12 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El gobierno de Lalín muestra un mutismo total sobre la evolución de las gestiones municipales para conseguir que algún miembro de la Casa Real acuda a Lalín a presidir el acto de inauguración del nuevo consistorio municipal.
El propio alcalde, José Crespo, máximo dinamizador de la iniciativa, consultado ayer por esta redacción, se limitó a indicar que «nin confirmo nin desminto» en relación a las gestiones ante la Casa Real y que prefería «non falar dese tema».
El alcalde también quiso restar importancia al hecho de que tras casi un año con el consistorio acabado esté pendiente del acto inaugural sin entrar a valorar que sea en el intento de contar con los Príncipes de Asturias: «O Concello xa se inaugurará cando se inaugure», divagó, pero añadiendo que se inaugurará «como mellor sexa posible».
Trascendió cierto malestar por la publicación de las gestiones porque se considera que podría afectar a las mismas habida cuenta de que se trata de una apuesta que, de entrada, solo en el momento del planteamiento ya se sabe que es de difícil consecución.
Un año de movimientos
De hecho, la iniciativa municipal viene articulándose ya desde hace aproximadamente un año, prácticamente desde poco antes de que acabasen las obras de la casa nueva casa consistorial.
Por intentarlo no va a quedar
Pese al mutismo reinante sobre este asunto, trascendió que aunque por momentos se producen sensaciones de dificultad máxima para conseguir la presencia de Don Felipe o de Doña Leticia en Lalín para inaugurar el Concello, no cunde el desánimo en la alcaldía ni en su equipo y se renueva la apuesta por conseguirlo. Por intentarlo no va a quedar. Es el pensamiento reinante entre los gestores de la iniciativa, según pudo conocer esta redacción.
Desde el entorno de la negociación se intenta sacar presión mediática al asunto y al mismo tiempo evitar generar expectativas sobre el importante impacto socioeconómico y el colocar a Lalín como referente geográfico por si se frustra la presencia de la Casa Real en Lalín.