La etapa que discurrirá finalmente por A Estrada será sin duda una de la más espectaculares del recorrido del próximo año. En gran medida por el complicado final que tendrán que superar los corredores, con una rampa de elevados porcentajes en los accesos hasta el mirador de Ézaro, en Dumbría. Una etapa que tendrá un recorrido de 184,6 kilómetros. Una Vuelta Ciclista a España que recalará en la provincia pontevedresa el 26 de agosto después de la disputa de la novena etapa entre Andorra y Barcelona. El 27 será jornada de descanso con entrenamientos en Ponteareas, y después las tres etapas ya citadas. Por otra parte, Rafael Louzán incidía ayer tras el acuerdo sobre el cambio del trazado que el apoyo a la Vuelta supone una inversión con retornos en el sector hostelero y de la restauración, con 1.500 plazas reservadas durante cuatro días, además de la promoción turística de Rías Baixas.