Sastrería Iglesias se fundó en 1864 y la regenta la cuarta generación
02 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La tienda más antigua de A Coruña, con permiso de la farmacia Villar, cerrará sus puertas definitivamente a finales de febrero del próximo año. José Luis Iglesias Rodríguez, bisnieto del fundador de la Sastrería Iglesias, natural de Lalín, considera que llegó el momento de la jubilación y, además, decidió donar los tesoros que conserva este singular establecimiento fundado en 1864, ¡hace ya 147 años! Es la más antigua de España.
«Hace nueve años que mi mujer me pregunta ?¿cuándo piensas jubilarte?? Yo le fui contestando ?el año que viene? pero ahora resulta que mi esposa hace cuatro días que se jubiló. Esto cambia las cosas y además paso de los 65 años, llevo 45 trabajando, y 41 cotizados», argumenta José Luis desde la centenaria sastrería-museo de la calle Riego de Agua que hace tres años fue distinguida por la Real Academia de Bellas Artes. «Quiero ser un jubilado feliz porque durante toda mi vida he sido consecuente conmigo mismo, como me enseñó mi padre». Pondrá así fin a casi siglo y medio de una historia que comenzó su bisabuelo cuando se vino a hacer la mili a A Coruña y lo convencieron para que montase una sastrería tras demostrar en el ejercito su habilidad con las tijeras. Por ello regresó a su Lalín natal y empezó la leyenda de un establecimiento emblemático que ha ido pasando por distintas generaciones.
El local quedará vacío en unas semanas pero ¿qué hacer con las maquinas históricas con las que se elaboraron guerreras, levitas o chaquetas? ¿Dónde guardar el libro de contabilidad de 1901? ¿En qué lugar conservar los patrones? José Luis lo tiene claro. «Los voy a donar». Una decisión que ha posibilitado ya los primeros compromisos para ubicar parte de ese legado histórico.
«El día que me muera es posible que tiren con todo. Para mí este trabajo fue una pasión y no quiero arriesgar», apunta José Luis Iglesias. Recibió la visita de Moncho Núñez, director del Museo Nacional de Ciencia y Tecnología de A Coruña, en el que pronto se mostrarán dos máquinas de comienzos de los años 20 «una Gutmann para hacer ojales que está perfecta, hasta con la documentación y los planos, y otra Maimin de corte vertical, para cortar bloques de muchas telas al mismo», destaca Núñez. José Luis está en contacto con la concejalía de Cultura y el Museo Militar para ubicar los otros fondos. «La gente me aconsejó que subastase por Internet pero yo he vivido de vender trabajos, no de vender una plancha auténtica», sentencia.
La historia de Sastrería Iglesias nos retrotrae en el tiempo en esa tradición de la costura y la moda que atesora Lalín, con ejemplos aún en nuestros días como Florentino Cacheda. Por lo que parece ya había precursores de lo que en el siglo XX fue la eclosión del textil lalinense, ahora «tocado» por la crisis económica, tras un recorte de firmas en activo.