El grupo estradense de perros de rescate ha localizado a 16 personas y ha demostrado una eficacia del 100% en el reconocimiento de zonas de paso de los desaparecidos
18 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El trabajo de los grupos de rescate canino poco tiene que ver con las estampas habituales de las series policíacas. El grupo de Protección Civil ni lleva sabuesos por la correa ni les da a oler prendas para que sigan el rastro de una persona. Su sistema de trabajo puede ser menos vistoso, pero ha demostrado una gran eficacia.
El grupo se creó en el año 1997 y tuvo perros listos para participar en la búsqueda activa en el año 2000. Desde entonces, guías y animales han colaborado en cerca de trescientas búsquedas de personas desaparecidas en toda Galicia y han conseguido localizar a 16. Poco más de un 5% de efectividad puede parecer poco a los profanos, pero en realidad es todo un éxito. «Pode parecer pouco, pero para nós é un logro moi grande. Hai que ter en conta que tamén é moi importante descartar zonas de búsqueda», explica el coordinador del grupo estradense de rescate canino, Manuel González Chedas, Chispa .
Seguimiento de los casos
En eso, los estradenses son especialistas. «Facemos sempre un seguimento do desenlace dos casos nos que participamos e de momento podemos dicir que nunca por un dos sitios que pasamos deixamos unha víctima atrás», comenta Manuel González. Puede ser que la búsqueda se haya realizado en la zona equivocada, pero los perros nunca pasan de largo cuando se encuentran en la zona correcta. «Moitas veces hai áreas de difícil visibilidade onde o helicóptero non ve e o paso dos cans de rescate sirve para descartar a presencia do desaparecido nesa zona», explica.
El grupo de rescate de Protección Civil está integrado en la actualidad por doce perros y ocho guías, todos ellos voluntarios. De momento, solo cuatro de los perros han terminado su adiestramiento para participar en las búsquedas. Son los labradores Zoe y Zarco, de Manuel González y Lucía Torrado, respectivamente; el pastor belga Zaca, de Ventura García, y el golden retriever Yaco, de Roberto Dono. No obstante, hay varios cachorros que casi han terminado su adiestramiento y que vienen pegando fuerte. Algunos de ellos son el pastor belga Axia, de José López Louro, y el labrador Yara, de Marcos Castro.
Las nuevas generaciones han sido entrenadas desde el principio, además de en búsqueda, en pruebas de obediencia, necesarias para obtener la homologación para participar en búsquedas internacionales. Por el momento solo la tiene Zoe, homologado para búsquedas en zonas de escombros en grado A y en grandes áreas en los grados A y B.
La mayor parte del equipo canino estradense está integrado por perros labradores, más polivalentes y menos exigentes que los pastores belgas, que en principio se consideran los mejores para búsquedas. Además, A Estrada trabaja con labradores conocidos en toda España por su predisposición genética para el rescate.
Los animales son entrenados en obediencia, aparatos -para que superen el miedo a las alturas o a entrar en espacios estrechos y oscuros- y en búsqueda. Se adiestran para que localicen personas tumbadas, agachadas o subidas a árboles, lo que les permite descartar los rastros de la marea humana que a veces participa en una búsqueda.