Debate político por el momento estéril para reducir el coste

La Voz

DEZA

El precio de la AP-53 y las fórmulas para lograr una reducción de su peaje, e incluso la gratuitad, se ha convertido en los últimos años en arma de confrontación política. En especial durante el pasado mandato del Gobierno bipartito y también en lo que llevamos del actual, con el PP de nuevo al frente de la Xunta. Confrontaciones en el ámbito local, autonómico e incluso nacional que han generado desde preguntas parlamentarias a iniciativas en el Congreso de los Diputados, pasando interpelaciones o mociones. Todo por ahora estéril.

Entre las últimas iniciativas se encuentra la presentada por el PP en el Congreso. Una proposición no de ley instando al Gobierno central a transferir la AP-53, un paso necesario para que la Xunta aplique la anunciada rebaja del 25% de las tarifas a quienes usen la autopista dos veces al día. En espera de que se lleve a cabo ese proceso -estancado en la actualidad- se insta al Ministerio de Fomento a que aplique rebajas de las tarifas hasta entonces. Entre los argumentos, el agravio comparativo respecto a los usuarios del tramo libre de peaje, la AG-53.