La Academia Galega de Seguridade Pública (Agasp) inauguró ayer en sus instalaciones de A Estrada un nuevo circuito de conducción destinado a la formación de agentes de seguridad y emergencias en terrenos montañosos de difícil acceso.
La nueva infraestructura, en la que se invirtieron 18.000 euros, fue estrenada por los modelos de todoterreno más utilizados por los distintos equipos dispuestos para el curso (Nissan Terrano y Suzuki Jimmy principalmente). En él participaron cuarenta profesionales y voluntarios de los servicios de emergencias, protección civil y agentes forestales.
El objetivo, mejorar tanto en eficiencia como en capacidad de reacción ante las posibles emergencias a las que se enfrentan. «Se trata de que aprendan las técnicas de conducción necesarias y que puedan valorar de ese modo hasta qué punto conviene arriesgar con el vehículo», explicaba Antonio Solórzano, instructor del curso y experto en seguridad vial.
Además de los vehículos y del propio circuito, acordonado por 1.200 kilómetros de cuerda y 600 postes; un sistema de aspersores riega las pistas y enfanga el terreno complicando el manejo sobre tierra.
Pero sin duda, la parte más vistosa es la zona técnica. Consta de pendientes extremas, un río artificial y un puente sostenido sobre troncos de eucalipto que deben atravesar los todoterreno. Un código de flechas señala la peligrosidad de cada tramo.