Sonrisas para toda la vida

Iñaki Ramis SANTIAGO/LA VOZ.

DEZA

El Consejo General de Dentistas llama la atención sobre la importancia de diagnosticar precozmente los tumores bucales para ganarle la batalla al cáncer

11 jun 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Tres veces al día, dos minutos cada vez. La regla del cepillado de dientes de un adulto es sencilla; otra cosa es que la pongamos en práctica.

Los profesionales que forman parte del Consejo General de Dentistas de España, que hoy le ponen el colofón a la primera Marcha Camino de Santiago contra el cáncer oral, han llegado a la ciudad con un doble propósito: por una parte, peregrinar y poner en práctica la camaradería, que nunca está de más; por otra, concienciar a los ciudadanos de la importancia de un diagnóstico precoz de los tumores bucales. No se trata de asustar sino, simplemente, de llamar la atención sobre el bien que puede hacernos la prevención.

Héctor Tafalla, dentista alicantino y miembro del consejo, explicaba ayer que la unidad móvil que transportan por toda España desde hace dos meses, y que tiene el inequívoco nombre de Dentibús, es una clínica móvil en la que se pueden hacer diagnósticos y valoraciones de todo tipo de enfermedades.

El Dentibús estuvo ayer junto a la capilla de San Marcos, en el Monte do Gozo, y hoy se podrá visitar, de 10.00 a 18.00, junto a la entrada principal de la Facultade de Medicina.

Después de haber estado en localidades como Marbella u Oviedo, el doctor Tafalla dice que ya se han hecho una idea bastante aproximada de cómo respiramos los españoles a la hora de cuidarnos la boca. «Se trata de prevenir y de concienciar a la gente -dice el dentista- sobre que la salud oral empieza por una buena higiene».

¿Y la tenemos? Parece que sí, aunque siempre hay cosas que mejorar. «Sí detectamos alguna deficiencia en la higiene, pero más por lo que tiene que ver con el tiempo que le dedicamos al cepillado que por la frecuencia», explica el especialista.

Parece que lo de los tres cepillados al día es una práctica bastante extendida, pero nos cuesta mucho más dedicarle dos minutos a cada cepillado. «Además de los dos minutos -añade Tafalla- también recomendamos cambiar el cepillo cada tres meses».

Sobre la edad a la que los niños deben empezar a lavarse los dientes hay controversia. Pero, en general, los que se dedican al cuidado profesional de las bocas de los demás consideran que lo bueno es que los chavales vayan cogiendo el hábito desde muy pequeños, sin utilizar la pasta de dientes hasta los seis años. La caries y la enfermedad periodontal son las dolencias que más se detectan en el Dentibús. Ponerle remedio está en la mano de cada uno. Lo de que el dentista es caro está por ver.