Empleos para tiempos de crisis

Rocío Perez Ramos
R. Ramos LALÍN/LA VOZ.

DEZA

El aumento del paro ha hecho que muchos vecinos recurran a sus habilidades con la brocha o la aguja para buscar una salida laboral o, al menos, una ayuda

18 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

En los dos últimos años, Deza y, sobre todo Lalín, donde se concentra la mayor parte de la población de la comarca, pasó del pleno empleo a un aumento importante del paro. El desempleo y la falta de oportunidades ha hecho que los dezanos echen mano de la imaginación y de sus habilidades, especialmente con la brocha y la aguja para buscarse las habichuelas y su supervivencia.

El comercio es una de las salidas por la que optaron ya algunas despedidas, sobre todo procedentes del sector textil. Prueba del carácter emprendedor de los vecinos de esta tierra son la cantidad de negocios que en los últimos meses y, en las últimas semanas abrieron sus puertas.

En las tablones de la villa abundan cada vez más los anuncios. Los que más abundan son los relacionados con el textil y con la construcción a través de la oferta de albañiles y pintores, principalmente que ofertan trabajos a precios módicos.

Son también cada vez más las vecinas de la zona que aprovechan su gran talento para la costura para ofertar la realización de todo tipo de trajes y de arreglos. Vuelven las modistas y hacerse un traje a la medida ya no es un lujo.

Junto a ellos anuncios de mujeres para cuidar niños, mayores, realizar las tareas de la casa o planchar. En la actualidad la competencia es grande y se busca distinguirse. Bordados, arreglos, confección de broches o de bisutería o incluso reparto de comida a domicilio. Todo vale, solo hace falta echarle empuje, imaginación y horas de trabajo. Lo peor es que los encargos y los clientes no abundan.