«Fue la afición la que nos dio el empujón en el partido de Xove»

Lorena García Calvo
Lorena García Calvo A ESTRADA/LA VOZ.

DEZA

El técnico considera que en Arzúa comenzó a gestarse la salvación, que se consumó con la «rareza» de Peleteiro

12 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Hubo que sufrir hasta el último momento, pero se consiguió. El Reale-Thebes de Primera División de baloncesto alcanzó en su última oportunidad la permanencia en la categoría; tras una Liga larga y con obstáculos a cada paso, el técnico rojillo, Joaquín Fernández Ledo, hace balance.

-Sufriendo hasta el último momento, pero se logró el objetivo.

-Sí, fue una temporada que empezó muy bien, pero que acabó con mucho sufrimiento. Es una Liga muy larga y en la que, con la plantilla tan corta que tenemos, exprimimos a la gente todo lo que se pudo. Hemos estado marcados por las lesiones.

-El equipo empezó a todo gas, se desinfló, y al final dio la cara y logró la salvación.

-Comenzamos muy bien, con ocho victorias, pero las derrotas ante Peleteiro y Foz fueron claves. Ahí registramos un bajón anímico importante que coincidió con los lesionados. Está claro que salvamos los muebles gracias a la primera vuelta, porque la segunda fue muy dura. La falta de jugadores nos pasó factura ya no solo en los partidos, si no en los entrenamientos; pasamos de tener hasta 15 hombres en pretemporada, a contar cinco para entrenar, y eso es duro porque impide hacer un trabajo normal y vuelve las sesiones monótonas.

-¿Dónde cree que habría estado el equipo de no verse afectado por las lesiones de gente como David o Bilba?

-Es difícil saberlo, pero se supone que habríamos tenido una segunda vuelta parecida a la primera.

-Como todo tiene su lado positivo, ¿podríamos decir que la cara buena ha sido ver que los más jóvenes se echaban el equipo a sus espaldas?

-No cabe duda de que gente como Samuel y Panchito, que el año pasado estaban en el zonal, se hicieron cargo del equipo y lo sacaron adelante. Jugaron una media de 35 minutos por partido semana tras semana; son un activo para el club, y han sido indispensables.

-Tras sumar una victoria en trece partidos, llegó un momento en el que el equipo resurgió, ¿qué pasó?

-No lo sé, pero creo que tocamos fondo en Foz; esa derrota estuvo seguida de una semana de trabajo muy dura para todos porque nos dimos cuenta de que la salvación se complicaba muchísimo. Había dos opciones, tirar la toalla, o pelear y rascar lo que pudiésemos, optamos por la segunda; peleamos mucho, y por fin llegó la victoria, en Arzúa.

-¿Fue el partido clave?

-Creo que sí, porque comenzamos perdiendo 10-0, y de repente nos vimos descendidos; fuimos capaces de reaccionar, y al final el equipo hizo un gran partido y ganó. Ahí comenzó la salvación, que siguió con las dos rarezas finales: Xove y Peleteiro.

-¿Rarezas?

-Sí, creo que nunca vi nada así. Nunca he visto una grada que animase tantísimo como en el partido del Xove, y eso se notó. En Arzúa nos creímos con posibilidades, y contra el Xove fue la afición la que nos dio el empujón; fue como un doping emocional. Luego, contra el Peleteiro, la motivación era máxima, y así se vio. Conseguimos en los tres últimos partidos de Liga lo que no habíamos logrado en los 12 anteriores.

-¿Y ahora qué?

-Pues ahora a echar unas pachangas con los chicos. Vamos a ver qué se hace, pero está claro que esté yo o no, hay que ir planteando cosas, porque no se puede partir de una plantilla tan corta.

-¿Usted está dispuesto a continuar?

-En principio sí, pero no sé lo que se dirá desde el club; las noticias que tengo son que sí, pero hay que esperar. Está claro que con esta afición, el equipo y la directiva se trabaja muy bien.