El Estradense parece haber encontrado la llave del éxito, y el domingo en el césped del Ribadumia la puso en funcionamiento. La victoria 1-3 de los de Ramiro Sorbet pudo haber acabado en goleada de haber disfrutado de mejor finalización los rojillos, que destacaron por mostrar una arrolladora superioridad respecto a su contrincante.
La buenas sensaciones vividas la jornada anterior en A Baiuca se prolongaron este domingo en un choque en el que el Estradense ofreció un juego fluido, de velocidad y de control, tanto con balón como sin él. El propio entrenador rojillo resumía ayer el partido de sus hombres afirmando que «rayamos la perfección», y se mostraba muy satisfecho por «demostrar lo que somos», en alusión al carácter de candidato al ascenso que se le viene adjudicando desde el inicio liguero.
Lo que pudo ser
«Pudo haber siso una goleada escandalosa», manifestaba ayer el entrenador del Estradense. La decena de ocasiones claras que tuvieron los rojillos contrastaron con la única ocasión de la que dispuso su rival, y que acabó en gol. Al contrario que en otras ocasiones, el tener a dar la vuelta al marcador no se convirtió en obstáculo insalvable para los de Sorbet, que plenamente conscientes de su superioridad, encontraron el camino a la portería de Juanjo.
Con el triunfo sobre el Ribadumia, y a solo tres puntos de Choco, que recupera el liderato, y a uno solo de Portonovo, el Estradense parece crecerse en la recta final de la temporada. «Ahora es cuando nos lo jugamos todo, y creo que estamos en el buen camino», relata el técnico, que alabó la «voluntad máxima y la ambición» de sus pupilos, que acabaron el partido «listos para volver a empezar, y eso es buen síntoma». Sorbet mantiene que lo prioritario para su equipo es ir partido a partido, y ganarlos todos.