El bastión del interior para lucir en tiempos convulsos

J. B.

DEZA

09 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Bajó el telón la Feira do Cocido, aunque todavía disfrutaremos de actividades programadas a su calor. Entre bambalinas sin duda queda el buen rollito y capacidad oratoria demostrada por Núñez Feijoo. El presidente autonómico acudió al frente de un elenco de actores de toda condición, desde conselleiros -seis de diez, y porque no quedaba bonito que fueran más, aunque lo curioso es que ninguno de los asistentes fuera mujer- a presidente de la Diputación, directores xerales, diputados autonómicos o provinciales, alcaldes, ediles,... El PP demostró que el bastión del interior se llama Lalín, imagen a vender en la comedia de la política cuando necesitan apuntador en las ciudades, al menos para alcanzar las tan ansiadas mayorías absolutas.

Como una isla entre tanta avalancha popular se vislumbró la presencia del regidor socialista de Rodeiro, Xosé Vence, en el palco de autoridades. Quizás nadie le dijo que a última hora, el mismo sábado, su compañero de siglas y delegado del Gobierno, Antón Louro, desconfirmó su asistencia a la Feira do Cocido. La presencia de Carlos Príncipe, ex alcalde de Vigo, fue el único tinte de color rojo, por cierto el tono escogido por Crespo para la corbata. También sorprendió la «naturalidad» con que se desenvolvieron los nuevos alcaldes vía moción de censura de la provincia, que compartieron mesa. Entre ellos, la regidora de Silleda, Ofelia Rey, acompañada del edil Javier Cuiña, además de Nidia Arévalo, homónima en Mos, y Nelson Santos, recién estrenado como alcalde de O Porriño.

El Cocido «como guinda do pastel que é Lalín» ensalzó Crespo en el colofón de la comida oficial. Un ágape donde se atisbó un buen feeling entre el alcalde y el presidente autonómico. Feijoo incluso ironizó con la posibilidad de escoger su próximo gabinete para la Xunta entre el elenco de comendadores, tras «acusar» a Crespo de «non dar puntada sen fío», evaluando al milímetro lo que puede conseguir del candidato a la capa de Florentino antes de cerrar su elección. Este domingo ya «sacó», al menos en público, un cupón de la ONCE en el 2011 para Lalín y su cita gastronómica. Sin duda una buena promoción en todo el país, a coste cero (bueno el de la capa).

Crespo volvió a vender de lujo su Lalín, entre amigos todo hay que decirlo, desde su textil -de capa caída en los últimos tiempos- a su gastronomía. Incluso se apropió de Álvaro Cunqueiro y su centenario en el 2011, para convertirlo de alguna manera en protagonista de la cita gastronómico, lo que mereció un leve «reproche» de Feijoo. Y recordó también otras iniciativas en marcha como el Cocido dos Camiños, con el lebaniego, el maragato, el portugués, el francés y el lalinense de protagonistas en marzo. Un «invento» del regidor, como lo calificó el presidente autonómico, para también apropiarse del Año Santo en ese duelo dialéctico protagonizado entre ambos políticos populares.

Con nuevas ideas bullendo en mente, como convertir Lalín en una ciudad del movimiento slow food , se guardará el atrezzo gastronómico por un tiempo. Ese que viste al Kilómetro 0 de Galicia de referente nacional por unos días. Se dejará de hablar del cocido más mediático y del recuperado peso del PP, en los gobiernos, en el palco y en la comida oficial.