Un vecino de Lalín movilizó ayer a las fuerzas de seguridad al arder su vehículo y huir con una bombona de butano a cuestas
27 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Sin coche y con quemaduras en un brazo como mal menor, en lo que pudo convertirse en una tragedia. Los hechos ocurrían hacia la una de la tarde de ayer en Lalín, movilizándose las fuerzas de seguridad tras detectarse la presencia de un vehículo en llamas en las inmediaciones de la rotonda de Eroski. Su propietario, G. F. G., de 45 años, había dejado la carretera para adentrarse con el coche varios metros entre matorrales. Después, el Audi 80, con matrícula 0952-DXP comenzó a arder. Ahora las investigaciones abiertas deberán determinar si fue su propio dueño quien le prendió fuego o fue un accidente, como apuntó a los agentes de la Guardia Civil, al explicar que le estaba echando gasolina cuando empezó a arder sin saber las causas.
Otro aspecto que deberá aclarar la investigación es porqué se marchó del lugar de los hechos, hasta donde acudían bomberos del parque intercomarcal de Silleda, un vehículo y una cuadrilla de Medio Rural, además de efectivos de Protección Civil de Lalín, Policía Local y Guardia Civil. También lo hacía una ambulancia pero se marchó, aunque tuvo después que regresar. Y es que el propietario del coche incendiado fue localizado minutos después en la carballeira de García Sánchez, donde se comprobó que tenía quemaduras de importancia en un brazo, que obligaron a su traslado hasta un centro hospitalario de Santiago. Hasta allí se acercó el padre del protagonista del suceso.
Antes se vivió con cierta expectación la apertura del maletero por lo que pudiera haber en su interior, cuando se comprobó que el dueño no estaba. Se había ido con una bombona de butano a cuestas, presuntamente para venderla. Al parecer esta persona tiene que tomar una estricta medicación. En su casa se había producido en la noche del pasado domingo un incendio al arder un colchón en el interior de una habitación.