La renovación del tejado y la carpintería tendrá un coste de cerca de 60.000 euros
09 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La casa rectoral de Arca tiene los días contados. Más bien los tenía, hasta hace poco. Como muchas otras rectorales gallegas ha quedado vacía y la maleza y la falta de uso han ido haciendo mella en la estructura. El tejado está notablemente deteriorado. Los técnicos no le dan más de un año de vida. Tabién la carpintería interior y exterior acusa el paso del tiempo en sus vetas. El destino de la rectoral sería inevitablemente la ruina si la parroquia no hubiese intercedido por ella. Pero lo ha hecho.
El párroco de San Miguel de Arca, Juan Eduardo Puga, ha presentado ya en el Concello la licencia precisa para acometer la restauración del inmueble. El proyecto ha sido elaborado por la empresa Arrokabe Arquitectos y tendrá un coste de cerca de 60.000 euros.
Las obras incluyen la reparación del tejado y la mejora de la carpintería exterior de madera, con la reposición de algunas puertas y ventanas. Asimismo, está previsto restaurar la parte del piso interior de madera aún aprovechable y construir otros noventa metros cuadrados del solado de madera ya perdido.
La casa rectoral data de la misma época de construcción de la iglesia parroquial, hace unos 230 años, aproximadamente. Durante décadas estuvo ocupada y fue utilizada como vivienda habitual del sacerdote a cargo de la parroquia. Sin embargo, desde hace ocho años, el inmueble permanece deshabitado. Además de la consolidación de la estructura para evitar su derrumbe, el proyecto de mejora contempla también la limpieza de todo el perímetro del edificio, para evitar la invasión de la maleza.
La parroquia todavía no ha decidido cuál será el uso final del inmueble una vez recuperado. Lo prioritario en este momento es que el edificio, de buena cantería e impresionante lareira, se venga abajo por falta de atención.
La recuperación de la rectoral permitirá devolver la armonía al conjunto eclesial de San Miguel de Arca, con un especial valor por su singularidad dentro del panorama artístico gallego. En la iglesia ya se han realizado mejoras recientemente. Hace dos años fue restaurado el retablo, con una inversión de 20.000 euros. Los fondos procedían de la venta de una casa donada a la parroquia y conocida como Casa do Pozo. El inmueble fue adquirido por una familia madrileña en 66.666 euros. Los vecinos de la parroquia realizaron también aportaciones a la causa y la venta de pinos por valor de 19.000 euros completó los ingresos en la cuenta de la parroquia en la curia diocesana de Santiago. Con estos fondos se restauraron imágenes religiosas, platería y confesionarios de castaño y se asumirá además la restauración de la rectoral.
Por su parte, Cultura financió la restauración del tejado de la iglesia y la instalación de un pararrayos. Queda pendiente la colocación del valioso baldaquino tallado con escena bíblicas que permanece sobre el suelo del templo desde su traslado del exterior al interior del edificio para evitar su deterioro.