La Federación de Comercio califica las ventas en las rebajas de verano como «discretas»

La Voz

DEZA

05 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La Federación Provincial de Comercio de Pontevedra ha hecho balance del primer mes del período veraniego de rebajas. Este organismo reconoce, que al igual que está ocurriendo últimamente en las distintas estaciones, los resultados no son ni mucho menos los esperados y de hecho el apelativo escogido para definir el ritmo de transacciones económicas registradas hasta el momento es el de «discretas».

La caída en las ventas y en el volumen de compra de los consumidores tiene su explicación principal en la crisis económica. Este proceso no solo afecta a los comercios, ya que se detecta igualmente un descenso en el número de visitas turísticas. A esto se suma el efecto negativo del tiempo, que al parecer acrecienta el problema económico de los comerciantes durante este período.

Por localidades

Las estimaciones realizadas antes de comenzar estas rebajas veraniegas no se están cumpliendo. Se calcula que actualmente solo se ha vendido un 45,28% de lo esperado, con lo que la preocupación sigue aumentando en el sector.

La caída en la provincia, incluyendo a Deza y Tabeirós-Terra de Montes y exceptuando Pontevedra, Vigo y Vilagarcía, se sitúa en torno al 44,7%. Mientras, en la capital pontevedresa el bajón se sitúa en un 45,7%, en Vigo en un 46,2% y en Vilagarcía, un 45,2% menos.

Cierre de negocios

En lo que va de año 2009 se han registrado en toda la provincia de Pontevedra el cierre de un total de 815 establecimientos. El núcleo poblacional más azotado en este aspecto ha sido Vigo, que concentra el 46% de estas malas noticias. Pontevedra cuenta con un 19% del total y Vilagarcía un 9%. En el resto de la provincia se concentra el 26% restante.

A esto hay que añadir que alrededor de 1.800 comercios lucen actualmente el cartel de «se traspasa». Los comerciantes se aferran ahora al mes de agosto, en el que históricamente se han incrementado las ventas a causa de la llegada de turistas y de la celebración de fiestas patronales en muchas localidades. Queda esperar que supongan un incentivo en unas rebajas «muy paradas».