Una red en progresión y cercana a varios embalses

La Voz

DEZA

Los mapas de la red eléctrica dibujan para la provincia de Pontevedra una malla en progresión, a partir de unas conexiones iniciales marcadas por los embalses y las grandes industrias. Nuevas conexiones aumentarán su longitud previsiblemente en los próximos años.

Las líneas superiores a 400 kilovoltios se marcan en rojo en la carta del sistema eléctrico español. En la provincia de Pontevedra hay una de este tipo que viene de Mesón do Vento y baja hacia Ourense y Portugal, cerca de los embalses de Portodemouros, Castrelo y Frieira. Hay además dos líneas verdes (220 kV) de norte a sur, una paralela a la anterior y la otra que va de Portodemouros a Tibo (cerca de Caldas) para bajar hacia Pontevedra, Pazos de Borbén y Atios. Esta línea tiene dos derivaciones hacia Ourense desde Pazos. También está prevista otra línea desde esta última localidad hacia Portugal.

Todas estas redes proporcionan luego mediante centros transformadores y líneas de media y alta tensión servicio a las viviendas e industrias. Pero, a su paso, dejan importantes afecciones, entre ellas, una amplia zona de terreno que tiene que ser desbrozada.

Polémica no resuelta

Bajo los cables pueden efectuarse normalmente labores agrícolas y cultivarse forrajes para ganado, siempre que el desbroce se realice con medios mecánicos. El empleo de medios químicos, como los usados en márgenes de carreteras, supone sin embargo riesgo de contaminación tanto para la cabaña como para el hombre a través de los arrastres de las aguas.

Sin embargo, el aspecto más polémico de las líneas de alta tensión viene dado por los estudios que asociaron la cercanía de las mismas a la presencia de determinados tipos de cáncer. Este asunto fue muy discutido a lo largo de los últimos años y, al igual que ocurre con los móviles, nunca se cerró del todo la polémica en el ámbito científico. En los últimos años no han dejado de aparecer estudios sobre el impacto en la salud humana de la fuerza electromagnética en revistas especializadas y la respuesta biológica a la misma.

Entre los efectos positivos de las líneas se citan siempre los componentes económicos, así como el de servir de guía a las aves en sus desplazamientos y migraciones anuales.